viernes, 14 de mayo de 2010




Pentecostés:
Descenso del Espíritu Santo,
es la Fiesta de la Santísima Trinidad



Hieromonje Diego [Flamini ]









Icono de la Santísima Trinidad



¡Rey Celestial, Consolador,* Espíritu de la Verdad,* que estás en todo lugar y todo
lo llenas.* Tesoro de Bienes y Dador de Vida,* ven y habita en nosotros,
* y purifica, Oh Bueno, nuestras almas!



Esta gran solemnidad de la Iglesia tiene un inmenso significado para los cristianos: de acuerdo a lo que relatan las Sagradas Escrituras, con el descenso del Espíritu Santo - Dios - nace la Iglesia, Cuerpo de Cristo, construida sobre la Roca que es Cristo, y edificada por el Espíritu Santo. Ahora bien, para los cristianos, celebrar los misterios de Dios, no significa sólo recordarlos, o meditar en ellos, lo cual es bueno, sino que por medio de la Liturgia, esos misterios se hacen presentes ante nosotros, renovando para nuestro beneficio la presentación, la aparición de lo que se celebra delante de los que asistimos con el corazón arrepentido, gozoso, y con fe.

En nuestra tradición bizantina, cuando celebramos el descenso del Espíritu Santo, vemos revelada a la Trinidad Santa por completo: Cristo, Nuestro Dios, nos había prometido que enviaría a otro Abogado delante del Padre. El Espíritu Bueno y Dador de Vida es, al decir de los Santos Padres, el Alma de la Iglesia, Cuerpo de Cristo; es el Alma de nuestra alma y Dador generosísimo de todo lo que poseemos.

Vemos al ícono de la Santísima Trinidad, que recoge el relato del libro del Génesis, sobre la visita de los Tres Enviados que se presentaron ante Abraham y Sara, que sentados a la Mesa, comparten un cordero como alimento…Miramos otra vez, y comprendemos la invitación, ya no de Abraham y Sara, sino de los Tres que dialogan suavemente entre sí:

“Ved a los hombres – dice el Padre- hambrientos y sedientos de Nuestro Amor Verdadero”

“Padre, déjame ir a buscarlos – dice el Hijo, sentado en medio de los Dos – yo los llamaré vestido como ellos, y no tendrán miedo. Los rescataré con mi brazo fuerte. Mi regazo está lleno de tu Amor: los lavaré y los presentaré ante ti. No me apena alejarme de este Banquete, Oh Luz sin principio ni fin, porque Tú estás en Mí: volveré y beberé la Copa contigo”

“Déjame ir a Mí – dice el Espíritu – seré todo en todos, para que te confiesen en unidad. Gemiré desde ellos hacia Ti, y así serán según nuestro Amor, consustancial e indivisible. ¡Sea ésta la fuerza de los hombres bienaventurados!”

“Bien, salid, Amados de mi Amor, sea vuestra Voluntad, que es la Mía”

El Hijo, sin alejarse del Padre, viene a nosotros y nos dice:

“Yo soy la Palabra del Padre, el Verbo de Dios, Dios verdadero de Dios verdadero: me ves en el centro porque soy Aquel en cuyas manos todo fue puesto. Estoy a la mesa como el que sirve, y lo que te ofrezco es mi Cuerpo y mi Sangre, mi corazón crucificado y resucitado ¿quieres comer de este manjar? Lava tus manos de sus malas obras, vístete de fiesta y de nuestra Gracia, para que no te avergüences al sentarte con nosotros, y que no acabes fuera del Banquete… Apresúrate, no tardes, que la Cena está servida: descálzate de tus pasos errados y ponte las sandalias del perdón, para que tu senda hasta la Mesa se aligere a cada paso; Ilumina tus pasos con la lámpara del Temor divino, así tendrás esperanza aún cuando pudieres tropezar. Ya mismo levántate, ponte la Túnica de la humildad, para que ninguna espina te enzarce en el recorrido”.

“¿Ves a mi Padre?¿Lo conoces? Mi Rostro está vuelto hacia Él sin cesar, y no puedo ni quiero dejar de contemplarlo. Yo soy todo lo que es Él, soy la Palabra salida de Él, que es la Boca, y vuelta hacia Él como Alabanza eterna…para esto he bajado hasta ti, para que vengas Conmigo hasta Él, lo mires sin cesar y encuentres en sus ojos Casa y Alimento, Lumbre y Vestido”.

“¿Ves al Espíritu Santo? Él también salió del Padre, es el Aliento, y todo lo que es mío, también es del Espíritu, Dios verdadero. Todo lo que Él toca, cobra Vida: deja que entre hasta la médula de tus huesos, y serás una nueva creatura, por nuestra triple Bondad: Cree en nosotros, y abre de par en par tus puertas. ¡corre hacia mis brazos, pequeño, imagen mía, y gózate en nuestra mutua semejanza eterna!”

¡Oh Tres que sois Uno, entrad a mi pobre morada desprovista de bienes y dadme la Vida!

¡Oh Uno que eres Tres, apiádate de mí, sálvame y llévame al Banquete de tu Luz!

viernes, 25 de diciembre de 2009



Las premisas orientales de la teología patrística





Pavel Evdokimov















...En su enseñanza sobre el conocimiento de Dios, los Padres orientales ante todo subrayan que el proyecto divino de la creación del hombre llevaba ya en germen la futura Encarnación del Verbo. La Creación y la Encarnación están así mutuamente implicadas; la una completa a la otra. Es por esto que para el Oriente la encarnación habría tenido lugar también fuera de la caída, como expresión del amor divino y término último de la comunión entre Dios y el hombre. El ícono de la Theotokos (1) que tiene en sus brazos al Niño Jesús es justamente el ícono de la Encarnación, la “Eleúsa” (2), ternura indecible entre lo divino y lo humano. También la concepción eucarística de la eclesiología profundiza el mismo misterio Encarnación-Comunión y muestra en la Iglesia el lugar de unión sustancial entre Dios y el hombre.

...Para poder percibir este misterio, “el hombre –afirma S. Gregorio de Nisa- lleva en sí un cierto grado de conocimiento de Dios” (3) y para responder al deseo divino – destaca S. Máximo el Confesor – “Dios ha puesto en el corazón humano el deseo de Dios” (4). Es, entonces, en su misma naturaleza, creada a imagen de Dios, que el hombre está predestinado al conocimiento de Dios. ¿Cuál es el órgano de este conocimiento?

El Oriente distingue entre la razón y su diferenciación discursiva hasta el infinito, dirigida hacia lo múltiple y los opuestos, por una parte, y la inteligencia, la superación de los opuestos y la integración intuitiva hasta la unidad y el uno, por la otra. Evagrio no repara sólo en la diferencia de grado: “la inteligencia reside en el corazón, el pensamiento en el cerebro” (5). Este es verdaderamente un principio escriturístico, ya que los hebreos del tiempo del Antiguo Testamento pensaban con el corazón: corazón en el sentido bíblico, centro metafísico del ser humano, sede de la inteligencia y del nus (6). De hecho, no es una negación del pensamiento discursivo, sino el reconocimiento de sus límites que postula su integración en la “inteligencia renovada en Cristo” de la que habla S. Pablo. El Oriente nunca ha cultivado la autonomía de la razón natural – lumen naturale rationalis. Dios, en su Revelación, al volverse hacia el hombre obra una transfiguración de su espíritu. El conocimiento de Dios, también la natural, es siempre carismático. Según Orígenes, la gracia de la Theoría (7) eleva a todo hombre por encima de sí mismo (8). Los eslavófilos lo llaman “conocimiento vivo”, conocimiento-vida, conocimiento-amor y comunión.

...Ellos siguen la patrística oriental, que ignora la distinción entre una “vía del amor” y una “vía del conocimiento”. Normalmente, el verdadero conocimiento es siempre caritativo y el amor es siempre intelectivo, los dos culminan en un solo acto indivisiblemente caritativo e intelectivo. Es por esto que el gran principio del hesicasmo invita a hacer descender la inteligencia al corazón, para que la totalidad de las facultades del espíritu humano, sobreelevada e iluminada por la gracia, realice un cara a cara con los misterios de Dios, lo que implica la exclusión de todo concepto o imagen mental susceptible de interponerse entre el “corazón-espíritu” u “ojo del corazón” y el Creador.

...El pecado original, ante todo, ha separado la razón, del corazón; la gnoseología, de la axiología, lo que ha falseado la facultad de discernimiento y de valoración. Este estado de perversión ontológica reclama un acto de profunda mutación del ser – metánoia- y eso es precisamente el acto de fe. Es necesario subrayar con fuerza su aspecto existencial y experiencial, que explica porqué la fe, en Oriente, nunca se defina en términos de adhesión intelectual, sino dependa de una mutación total del ser humano por la “evidencia” o la “certeza” pascaliana vivida en una cierta “experiencia de lo Trascendente”. San Máximo precisa: “yo llamo experiencia al saber mismo en acto que sucede más allá de todo concepto…, la participación en el objeto que se revela más allá de todo pensamiento” (9). Es un símil conocimiento contemplativo por participación que constituye según los Padres una verdadera Theognosía (10). Teologizar equivale a traducir en términos teológicos la comunión con Dios, e exponer su contenido. La teología implica ciertamente un elemento doctrinal, el kerigma, la didascalia y la catequesis, pero, más profundamente, la Iglesia cultiva la linfa del conocimiento, escuchando a sus santos y Padres, alimentándose en su experiencia del Espíritu Santo, en su coloquio con el Verbo, y a este mismo Verbo ofrece a todos en su liturgia.

...Como muestra el título del tratado del Pseudo Dionisio el Areopagita Perì mystikés theologías (Sobre la teología mística), teología mística significa, en oposición a todo conocimiento cerebral, teología del misterio que no se conoce si no es por revelación de parte de Dios y por participación receptiva de parte del hombre. La trascendencia de Dios nos enseña que Aquel no pude ser conocido desde el exterior, que no se puede nunca ir hacia Él, sino partiendo desde Él mismo, que encontrándose ya en Él, que siendo tocados por su proximidad, afectados por sus energías deificantes.

...La lucha dogmática por la Verdad, en el tiempo de los concilios ecuménicos, no consistía en defender ningún conocimiento formal destacado de la economía de la salvación, sino buscar el precisar una vía salvadora eminentemente práctica, respondiendo a cuestiones de vida o muerte. Una teología tal, llevando simplemente una propedéutica de enseñanza y una cultura, aparece ante todo, y en su misma aspiración, como una vía experimental de la unión con Dios. Se comprende mejor en esta luz la definición orante de la teología dada por Evagrio: “si oras verdaderamente eres teólogo, y si eres teólogo orarás verdaderamente” (11). Es una vía contemplativa, generadora de unidad y que se aparece en su naturaleza en el misterio eucarístico, consumación eucarística de la Palabra.

...De este modo, en el espíritu de los Padres la teología se erige en ministerio carismático, ya que “nadie puede saber qué es Dios, si no es Dios mismo el que se lo enseña”; “No existe otro modo de saber quien es Dios, que el vivir en Él”. “Hablar de Dios es una gran cosa, pero es más preferible entonces purificarse en Dios”, dice S. Gregorio Nacianceno (12). El tropario de Nona lo afirma a su modo: “Entre los dos ladrones, tu cruz apareció como una balanza de justicia, que hundió a uno en el infierno bajo el peso de su blasfemia, al otro aliviando el peso de sus pecados por conocer la verdadera teología”. El buen ladrón es teólogo, él tiene la experiencia inmediata de Dios, lo ha reconocido y le ha dirigido su oración.

...La vocación teológica invita a superar la suficiencia puramente enciclopédica, ya que ella no es una competencia de la razón natural, sino que se enraíza en la luz del Verbo. En su iniciación, los Padres muestran la ascesis como la parte preliminar del arte teológico y la oración como un “estado” –katástasis- de la inteligencia, una receptividad orante abierta a la Revelación fulgurante de lo Trascendente.




...(1) La que da a luz a Dios, Deípara, usualmente se utiliza la expresión “Madre de Dios”, que carece de la misma precisión dogmática e intensidad espiritual y emotiva (N. de T.).

...(2) Del verbo eleeo, La que se apiada, la que tiene ternura (N. de T.).

...(3) GREGORIO DE NISA, De beatudinibus, Oratio 6: PG 44,1269 BC.

...(4) MÁXIMO EL CONFESOR, Ambiguorum Liber: PG F 91, 1312 AB.

...(5) Centuriae gnosticae.

...(6) En griego, espíritu, intelecto, usualmente trascripto noûs (N. de T.).

...(7) Del griego Theo-oría, visión de Dios (N. de T.).

...(8) ORÍGENES, Contra Celsum, 7,42: PG 11,1481 C; 44:1484 C.

...(9) MÁXIMO EL CONFESOR, Quaestiones ad Thalassium, Quaest. 60: PG 90, 624 A.

...(10) Conocimiento de Dios, comprensión de lo divino (N. de T.).

...(11) De oratione, 60

...(12) GREGORIO NACIANCENO, Orationes, Or. 32,12: PG 36,188.


...Extracto de Lo Spirito Santo nella tradizione ortodossa, Edizione Paoline, Roma, 1983. Traducción del italiano de hieromonje Diego [Flamini].

jueves, 10 de diciembre de 2009



Valoración de las fuentes desde la autenticidad
y la organica progressio,
con referencia especial a las Iglesias originadas
a partir de la eparquía de Mukachevo*





Cyril Vasil’ SJ




















Iconostasio de la catedral de Uzhhorod (Eparquía de Mukachevo)




...Sumario:

...§1. Introducción. §2. Autenticidad y “organica progressio”. §3. Las Iglesias originadas a partir de la eparquía de Mukachevo. §4. Breve síntesis histórica de los principales tipos de fuentes y de algunas fuentes canónicas de la eparquía de Mukachevo, y de otras eparquías generadas a partir de ella.§5. Observaciones de síntesis. §6. Conclusión.




...§1. Introducción.

...JUAN PABLO II en la Constitución Apostólica “Sacri Canones”, con la cual ha sido promulgado el Codex Canonum Ecclesiarum Orientalum (CCEO) afirma:

...“(...) el presente código confía al derecho particular de las Iglesias sui iuris todo lo que no es considerado necesario para el bien común de todas las Iglesias orientales. En relación a esto, es nuestra intención que cuantos tienen potestad legislativa en cada una de las Iglesias sui iuris las provean lo más pronto posible de normas particulares, teniendo presente las tradiciones del rito propio, como también las disposiciones del concilio Vaticano II” (1).

...La promulgación del CCEO, acompañada por estas palabras del Pontífice ha puesto de relieve para todas las Iglesias sui iuris la urgente necesidad de la especificación y promulgación del derecho particular, conforme a sus tradiciones, y adaptado a las necesidades de los tiempos. Las múltiples referencias del mismo CCEO al ius particular, representan, ya bien un signo de estima y respeto por parte del Supremo Legislador hacia cada una de las Iglesias, ya bien una invitación a la profundización y a una nueva valorización de la propia tradición canónica.

...Obviamente la investigación, el estudio y la valoración de las fuentes y de las normas del derecho particular en su perspectiva histórica y en su relación con el CCEO, constituyen una condición sine qua non del tan deseado trabajo legislativo que deberán desarrollar las autoridades competentes “lo más pronto posible” (2).

...§2. Autenticidad y “organica progressio”.

...En la valoración de las fuentes podemos distinguir dos aspectos, mencionados también en el título de este aporte: autenticidad y organica progressio. El término autenticidad en nuestro contexto de las fuentes canónicas, contiene diversos matices de significado.

...- Hablamos de autenticidad de una fuente en cuanto esta conserva seguridad de origen, es decir que la fuente que nos ha llegado en verdad corresponde a la autoridad a la que se la atribuye. De las fuentes auténticas distinguimos las falsas, o pseudos-documentos, atribuidos a una persona inexistente, no pertinente o promulgado por alguien desprovisto de competencia y de autoridad.

...- Autenticidad de una fuente puede significar también que nos ha llegado el texto no corrompido, no modificado, un texto original.

...- Una fuente auténtica podemos entender también como una fuente canónica elaborada en el contexto en el cual es aplicada, y no simplemente aceptada de otro ambiente legislativo.

...- Una fuente auténtica, o más bien “una auténtica fuente” del derecho podemos llamar al documento que ha sido emanado con un claro intento legislativo.

...Más difícil es la definición de lo que sería la organica progressio – un término utilizado en el decreto conciliar Orientalium Ecclesiarum n. 6: “Todos los orientales saben con toda certeza que pueden siempre y deben conservar sus legítimos ritos y su disciplina, y que no se deben introducir mutaciones, sino por razón del propio progreso orgánico”.

...Del texto y del contexto se evidencia que forma parte del progreso orgánico lo que en los ritos y en la disciplina corresponde a las “antiguas tradiciones”, mientras que se entienden como extrañas al progreso orgánico las cosas introducidas en contraste con tales tradiciones. Obviamente, toda valoración de correspondencia de una costumbre, de un rito o de una disciplina con el progreso orgánico lleva en sí ya un criterio, un discernimiento, una elección, la objetividad por la que a su vez es también verificada. Discutible es también la definición de las “antiguas tradiciones”. A menudo surgen las siguientes preguntas:

...- ¿qué cosa forma parte de las “antiguas tradiciones”?

...- ¿Cuánto tiempo hacia atrás se debe considerar en la tradición para poder hacer un evaluación?

...- ¿Hay algún punto preciso de la historia, hay algún modelo histórico, hay alguna época que puede o debe ser considerada como ideal, como un modelo de evaluación?

...- ¿Quién elige dicho modelo y dicho momento?

...Para algunos las antiguas tradiciones son aquellas que corresponden al período de la Iglesia indivisa del primer milenio. Otros consideran como antiguas tradiciones los ritos y normas que mayormente corresponden a los ritos y normas existentes en el período de las diversas uniones de las que han nacido algunas Iglesias orientales católicas – y que son comunes a las contrapartes ortodoxas de dichas Iglesias. Pero en el contexto de nuestras Iglesias orientales católicas además están los llamados “tradicionalistas”, los que se atienen a los ritos litúrgicos y a las diversas características de la disciplina eclesiástica correspondientes al siglo XIX o a la primera mitad del siglo XX ,y están marcados por un claro y fuerte influjo de los ritos y de la disciplina de la Iglesia latina, mientras que son señalados como “progresistas”, los que quieren restaurar los ritos y las disciplinas señalados como “más orientales”. Como vemos, en la valoración de las fuentes elaboradas en la historia de cada Iglesia se deben distinguir muchos puntos y muchas circunstancias. Tal trabajo requiere, por tanto, no sólo el conocimiento material de las fuentes, - una cosa ya de por sí difícil – sino que necesita también de la capacidad de contextualización de su origen, de la motivación de la su emisión, es decir, de la valoración de su autenticidad y de su correspondencia con el criterio del progreso orgánico.

...Para la elaboración de este último criterio podemos apoyarnos en las indicaciones del magisterio y de la eclesiología postconciliares. Un punto de referencia para la valoración de las fuentes históricas de las Iglesias orientales católicas y para la elaboración sucesiva de las normas del derecho particular podría ser también el n. 3 de las normas elaboradas por la Facultad de Derecho Canónico Oriental del Pontificio Instituto Oriental, y que han sido indicadas para el proceso de reconocimiento del derecho canónico oriental.

...En este número, titulado “El Código debe ser oriental” han sido establecidos algunos principios – pensados originalmente para sustentar una mayor “orientalidad” del Código Común Oriental, pero mutatis mutandis son aplicables también a la valoración y reelaboración de las normas del derecho particular.

...Inspirándose en estos principios podemos decir que también hoy, en el proceso de la revaloración de las fuentes de derecho particular y de su introducción en la producción normativa de las Iglesias orientales católicas, se podría aplicar los siguientes principios o criterios:

...– no considerar el Código latino, y en consecuencia también las fuentes latinas y/o de inspiración latina, como base automática e indiscutida para la elaboración del propio derecho particular.

...– El derecho particular debería codificar aquellas sugerencias de la autoridad suprema de la Iglesia que se encuentran, ya sea en los documentos conciliares y en la sucesiva legislación universal en la medida que respectan a las Iglesias orientales católicas (por ej. El Directorio Ecuménico), ya sea en los documentos, encíclicas, cartas apostólicas, instrucciones etc., dirigidas exclusivamente a las Iglesias Orientales Católicas. Entre estos últimos representa un modelo la Instrucción para la aplicación de las prescripciones litúrgicas del CCEO emanada por la Congregación para las Iglesias Orientales el 6 enero de 1996.

...– La inspiración para la valoración de las fuentes y para la producción normativa debe ser tomada de las normas de los Concilios Orientales, de las diversas colecciones orientales, católicas y no-católicas, de los usos y costumbres orientales, especialmente aquellas que tienen una larga difusión en Oriente y que expresan mejor el espíritu oriental.

...– La valoración de las fuentes y el proceso de elaboración de las nuevas normas particulares llevará probablemente también a la revisión de la validez y a la consideración de la oportunidad de conservar o de corregir sustancialmente algunas leyes y costumbres, promulgadas o introducidas tal vez en un tiempo histórico determinado o por determinadas circunstancias, pero ya no conformes a las exigencias del tiempo actual. En este proceso será necesario superar diversas contradicciones y dudas.

...– En la eventual aplicación de una ley latina, no se debe considerar su aplicabilidad “ipso facto”, sino siempre debe ser valorada a la luz del modo de pensar y de actuar de los orientales.

...§3. Las Iglesias originadas a partir de la eparquía de Mukachevo.

...El derecho canónico actual usa para cada una de las Iglesias católicas orientales el título de ecclesiae sui iuris. El uso de este término y la distinción de cada una de las “Iglesias sui iuris” es históricamente reciente. El desarrollo de este concepto canónico y sus peripecias desde el punto de vista del rol de la etnicidad en la formación de las Iglesias sui iuris de tradición bizantina en Europa central, lo hemos abordado en la conferencia Etnicidad de las Iglesias sui iuris y Anuario Pontificio llevada a cabo durante nuestro encuentro en Košice hace dos años.

...Hoy podemos simplemente partir del hecho que en el Anuario Pontificio de los últimos años entre las Iglesias de tradición bizantina en la región de los Cárpatos son enumeradas la Iglesia ucrania, rumana, rutena, húngara y eslovaca. Estas Iglesias han nacido y se han desarrollado en circunstancias históricas muy similares, así pues, tienen en común algunas partes de su historia, a veces de manera casi inseparable. La Iglesia ucrania y la Iglesia rumana en el curso de últimos años han alcanzado el rango de Iglesias arzobispales mayores, y por tanto se encuentran en una situación específica y privilegiada respecto del derecho particular y de la posibilidad de la producción normativa. Por lo que atañe, en cambio, a las tres últimas Iglesias, es decir la rutena, la húngara y la eslovaca, el concepto mismo de su identidad jurídica no está tal vez todavía suficiente y distintamente desarrollado. De hecho, estas tres Iglesias, desde el punto de vista de la constitución institucional y jerárquica, todavía hoy se encuentran en la nebulosa de “otras Iglesias sui iuris”.

...Estas Iglesias, encontrándose en el pasado en el Reino de Hungría, por un largo período de su historia fueron parte de una estructura jerárquica común y compartían la misma suerte. El criterio étnico o territorial - en el sentido de los límites estatales actuales o del moderno concepto de nación – no puede siempre reflejar la complejidad de la historia de la Iglesia católica de rito bizantino de esta parte de Europa, en la cual por siglos han vivido los fieles de estas tres Iglesias actuales.

...Dado que de la situación actual de la Iglesia húngara y de la Iglesia rutena se hablará en otras intervenciones, por razones prácticas de nuestra presentación – aunque partiendo de una valoración de algunas fuentes que se entiende que son comunes - se orientará, en cierto sentido, en función y en vista de sólo una de las tres iglesias antes mencionadas, que es precisamente la Iglesia sui iuris eslovaca, o sea la que se encuentra en el territorio de la actual República de Eslovaquia.

...En el estudio de este tipo, en lo que respecta a la terminología usada, parece preferible evitar el uso anacrónico de los términos con significado étnico, para no atribuir a las épocas precedentes nuestro concepto moderno de “nación”, nacido en los albores del siglo XIX. De hecho, para todo el período anterior a 1646 (Unión de Uzhhorod), hablaremos más bien de “Iglesia oriental”, “rito oriental”, “fieles de rito oriental”; para el período posterior a dicha fecha, hemos usado el término técnico “Iglesia greco-católica”, “fieles de rito bizantino”, o sea “greco-católicos”.

...§4. Breve síntesis histórica de los principales tipos de fuentes y de algunas fuentes canónicas de la eparquía de Mukachevo, y de otras eparquías generadas por ella.

...Investigando y escrutando las fuentes canónicas de la Iglesia sui iuris eslovaca, en su encuadre histórico, hemos notado que su formación ocurría a veces en la forma de un acto premeditado, con el fin de regular la vida de la Iglesia en determinadas condiciones históricas y locales, otras veces se trataba más bien de diversas clases de reacciones espontáneas y naturales, cuyas definiciones jurídicas oscilan entre tradición, consenso común y ley consuetudinaria.

...Por eso, el objeto primario de la investigación y de la valoración de las fuentes debe ser el estudio y el análisis de los actos oficiales y legislativos emitidos por la autoridad competente, que miraban a la estabilización de la nueva realidad jurídica. En un segundo plano, se debe prestar atención también a los actos de la praxis ordinaria canónica de dicha Iglesia, para poder evaluar completamente las fuentes que la misma Iglesia en una época determinada de su historia ha considerado suyas y vinculantes.

...Más allá de las disposiciones de los Sumos Pontífices relativas a la Iglesia en cuestión, que han sido ya recogidas y publicadas en la serie Codificación Canónica Oriental, en el recorrido cronológico distinguimos otras provisiones canónicas en los siguientes grupos según su proveniencia:

...- Las decisiones de los sínodos eparquiales o congresos de sacerdotes y obispos que son relativos a la materia canónica.

...- Las disposiciones oficiales de los obispos de carácter canónico.

...- Las cartas circulares de los obispos y sus ordenamientos de carácter canónico-pastoral.

...- La costumbre reconocida, o al menos no impedida.

...- El acercamiento práctico a la tradición canónica de la Iglesia oriental.

...- El uso de las fuentes pertenecientes a la tradición común de la Iglesia católica, o sea, per analogiam, el uso de las fuentes y de la praxis de la Iglesia latina.

...- La aplicación de las normas canónicas, o también de la praxis canónica, según la Iglesia metropolitana de Esztergom/Ostrihom, de la cual la eparquía de Mukachevo, y más tarde también otras eparquías generadas por ella, fue sufragánea por un período.

...- La aplicación de las normas canónicas, o también de la praxis canónica de otras Iglesias sui iuris orientales, sobre todo de la Iglesia ucrania. Para la periodización histórica de la investigación sobre las fuentes hemos elegido los siguientes criterios:

...- Primer período: desde los inicios hasta la Unión de Uzhhorod (863-1646).

...- Segundo período: desde la Unión de Uzhhorod hasta la erección de la eparquía de Prešov (1646-1818).

...- Tercer período: desde la fundación de la eparquía de Prešov hasta nuestros tiempos (1818-2006).

...La Iglesia greco-católica en Eslovaquia en su conciencia se considera espontáneamente heredera directa y contínua del ideal llamado “modelo cirilo-metodiano”. Este modelo se basa en tres puntos principales:

...1. La espiritualidad oriental.

...2. La liturgia en la lengua viva del pueblo.

...3. La unión con la Sede Apostólica Romana.

...Por un período muy largo estuvo en vigor una especie de “lugar común”, según el cual este modelo no se había demostrado jamás como válido y vital. Las iglesias ortodoxas sostenían que no era posible mantener la fidelidad a la espiritualidad y liturgia orientales estando en unión con la Sede Apostólica. En cambio, por parte de la Iglesia latina, en el pasado, algunas veces se consideraba más oportuno subrayar la unidad de la Iglesia también por medio de una cierta uniformidad espiritual y litúrgica. Las nuevas investigaciones históricas están sacando a la luz las pruebas que confirmarían la idea propuesta por algunos autores, según los cuales el modelo cirilo-metodiano, no obstante las difíciles circunstancias históricas, se ha conservado siempre íntegro y vital, y que esto ha ocurrido en parte en la misma zona geográfica que nos interesa, es decir en el arco de los Cárpatos que comprenden también la Eslovaquia oriental. Tal hecho pone de relieve la importancia de la experiencia histórica de la Iglesia que ha vivido y vive en el territorio antedicho.

...Partiendo, por lo tanto, de los albores del cristianismo oriental en estas partes de Europa, vemos que en este primer período, las bases de la estructura eclesiológica y de las fuentes canónicas está ya puestas por la obra canónica de san Metodio, representada sobre todo por la traducción del así llamado Nomocanon, o en verdad, Syntagma de Metodio. El Syntagma de Metodio representa un ejemplo de la adaptación de las colecciones canónicas bizantinas conforme a las exigencias de la naciente Iglesia eslava, y los motivos de las abreviaciones y de las modificaciones aportadas por Metodio al Syntagma son sobre todo pastorales. La obra jurídica de Metodio ha tenido influjo en los tiempos que le siguieron, en mérito al desarrollo canónico entre los otros pueblos eslavos, sobre todo entre los Búlgaros y Rusos.

...Otro suceso de cierto relieve está representado por la presencia ocasional de obispos griegos en el Reino húngaro, a menudo itinerantes, que se une al testimonio de la vitalidad de la Iglesia oriental representada en la legislación civil y eclesiástica húngara de los siglos XI y XII, documentada, por ejemplo, en el Sínodo de Sabolc en el 1092 y por las leyes del rey Coloman. Dicha legislación atendía, por ejemplo, las normas sobre los ayunos, la introducción de algunas fiestas orientales y la reglamentación del matrimonio o del celibato del clero, en el espíritu de las normas del Concilio Trullano.

...Durante los siglos XIV-XV a lo largo del arco de los Cárpatos ocurrió un flujo migratorio, mejor conocido como la colonización valaco-rutena. Después de la extinción de la dinastía real húngara de los Arpad, y especialmente con la llegada de los Anjou al trono, la fe cirilo-metodiana fue disminuyendo progresivamente, pero al mismo tiempo comenzó a resurgir bajo la tutela del derecho valaco. Mientras que antes esta fe estaba administrada junto al rito latino, la aplicación del así llamado derecho valaco en la vida social y económica de las regiones de los Cárpatos ayudó a organizar y “redefinir” la Iglesia oriental en este territorio.

...En este período colocamos, entonces, las primeras expresiones de la actividad canónica, representadas por la descripción de los derechos y deberes, y de los modos de proceder de los obispos, de los protopresbíteros y de los párrocos, de las visitas pastorales a las parroquias, de la nómina de los párrocos y su ejercicio de jurisdicción, de los Congresos de sacerdotes y del sínodo eparquial, etc. La Iglesia oriental desde entonces comenzó a salir cada vez más al descubierto, transformándose en una realidad distinta e independiente, ya sea en la vida eclesiástica, social, como también en la canónica.

...Dicho proceso evolutivo fue oficialmente sancionado por medio de la Unión de Uzhhorod, ocurrida en 1646, inicio fundamental para la Iglesia eslovaca greco-católica. La unión oficial de 63 sacerdotes, iniciada con los monjes basilianos Petrovič y Kosovicky junto con el obispo de Eger, Jakušič, constituye un concreto punto de partida histórico-canónico. Las condiciones solicitadas por los orientales en el momento de la Unión se refieren a tres campos,

...- litúrgico – es decir el derecho de mantener inalterado el propio rito,

...- canónico-administrativo, respecto de la libre elección del obispo y, por fin

...- social, respecto de las inmunidades del clero.

...Mientras que para la parte litúrgica no surgen problemas, la segunda y la tercera condición, presentarán por largo tempo una serie de problemas relativos a las cuestiones eclesiásticas y sociales. Después de la Unión de Uzhhorod hasta la erección de la eparquía de Presov (1646-1818), se confirmó la vitalidad de la Iglesia greco-católica, que partiendo de las dificultades iniciales del período post-unionístico, por medio de una dura prueba en la difícil relación con la Iglesia latina local, logró encontrar su independencia jurídica y socio-cultural, insertándose en el cuadro eclesiástico del antiguo Reino húngaro con iguales derechos que la Iglesia latina.

...Un personaje de particular relieve está representado por el obispo DE CAMILLIS y su múltiple actividad, que por medio de los diversos “sínodos”, restableció la vacilante Unión y erradicó diversos abusos en la vida del clero.

...Entre los sínodos el más importante estuvo el convocado en Szatmar en 1690, cuyo decreto está integrado por un conjunto de recomendaciones y órdenes articuladas en 20 puntos o cánones. Por otra parte, De Camillis aseguró, por medio del así llamado Diploma Leopoldiano del 23 agosto 1692, una posición social estable para el clero y su igualdad sustancial con el clero latino. Después de dicho importante personaje, la atención se deposita sobre las relaciones entre la Iglesia greco-católica y la latina, cuyas tensiones se reflejan inevitablemente también en campo canónico y jurídico. Constatamos, por una parte, el deseo de los obispos latinos de Eger de someter completamente a la Iglesia greco-católica, mientras que esta última buscaba mantener una independencia propia, recurriendo a las autoridades superiores, y tratando esta problemática en los diversos sínodos. Un punto de particular atención es la aceptación, en el 1727, de los decretos del Sínodo Provincial de Zamošč, acaecido en Ucrania 7 años antes. El proceso multiforme de la creciente auto-conciencia de la Iglesia greco-católica concluyó con la erección canónica de la eparquía de Mukachevo, sucedida el 19 de septiembre de 1771, y sancionada con la bula “Eximia Regalium” de CLEMENTE XIV. La primera actividad canónica relevante, después de dicha fundación, está representada por el Sínodo de Viena de 1773 que se desarrolló en 19 sesiones tratando el problema de los libros litúrgicos, de las fiestas eclesiásticas y de otras varias cuestiones disciplinarias referidas a los fieles de rito oriental en Hungría.

...La importancia de ese Sínodo consiste en el hecho que sus decisiones, superando los confines de una sola eparquía, vinculan igualmente a todos los greco-católicos en el Reino húngaro; las líneas pastorales y administrativas tomadas en este sínodo regulan la vida de la Iglesia greco-católica durante otro siglo y medio, es decir hasta el colapso del impero Austro-Húngaro ocurrido en 1918.

...El segundo momento importante, interpretable en un estricto sentido canónico, está representado por la Resolutio imperial de 1814, seguido luego por diversos acuerdos entre los jerarcas orientales y latinos, por medio de los cuales se reconfirmaron, también por un punto de vista del derecho civil y eclesiástico, algunos principios de convivencia entre los dos ritos, geográficamente insertos en el Reino húngaro. La aplicación práctica de algunas normas elaboradas perdura así hasta hoy.

...En 1818 fue fundada la eparquía de Prešov, cuya fundación fue sancionada por medio de la bula pontificia Relata semper. Los fenómenos que mayormente atañen a la vida religiosa en el siglo XIX, son, por una parte la profundización y la mejora del trabajo pastoral realizado por el clero greco-católico, y por la otra, el surgimiento de un influjo latinizante en varios aspectos de la vida eclesiástica de la Iglesia greco-católica.

...Por un lado, diversos documentos de esta época registran una constante y contínua dificultad en las relaciones interrituales (o en la actual terminología inter-eclesiales) entre greco-católicos y latinos; al mismo tiempo surge una actitud difícil y contradictoria de la Iglesia greco-católica en sus relación con la latina, desarrollando una especie de imitatio, sobre todo en el campo canónico-administrativo; por ejemplo, la tendencia a abandonar el uso de los caracteres cirílicos, o también, un cambio en la vestimenta de los sacerdotes de rito bizantino, más asimilable a los co-hermanos “romanos”, etc. La nueva situación territorial que se creó después del final de la Primera Guerra Mundial, tuvo sus efectos también en las relaciones de la vida de la Iglesia oriental. La disolución del impero Austro-Húngaro provocó el nacimiento de los estados nacionales, y el territorio de las eparquías de Mukachevo y Prešov quedó dividido entre Checoslovaquia y Hungría. La cuestión de los límites influenció también el aspecto étnico, y el inicio de la así llamada “eslovaquización de la Iglesia greco-católica”, se puede y se debe colocar en el contexto de un redescubrimiento de la identidad nacional del pueblo eslovaco. Esta acción no ha sido siempre bien comprendida e interpretada por las autoridades eclesiásticas y por la mayor parte del clero, que continuaron percibiendo la identidad de la Iglesia greco-católica en total superposición con el valor étnico de la palabra ruteno.

...A nivel canónico, la Iglesia greco-católica por medio del sínodo de Uzhhorod de 1921, sancionó el uso del CIC latino mientras que en Prešov fue convocado, en 1927, un Sínodo para resolver tanto problemas prácticos ligados con el desempeño de las escuelas eclesiásticas, como los que hacían a la vida espiritual y pastoral. Dicho Sínodo resultó importante por varias razones: es el primer congreso en el que han sido publicados y conservados los decretos por escrito; por primera vez los laicos formaron parte de un Sínodo; las directivas espirituales y pastorales dirigidas tanto al clero como a los fieles constituyen un precioso patrimonio para toda la eparquía, que habría de ayudar enormemente a la Iglesia a sobrevivir el período más oscuro de su liquidación y martirio. Este período comenzó en 1945 con la anexión forzada del territorio de la Rus’ de Subcarpacia por parte de la Unión Soviética. El aparato comunista, tanto en la Rus’ de Subcarpacia como en Eslovaquia, en una clara política antirreligiosa, centró sus ataques con respecto a la Iglesia greco-católica. Después del asesinato del obispo de Mukachevo TEODOR ROMŽA el 1 de noviembre de 1947, y a continuación de una fuerte campaña propagandista pro-ortodoxa, el 28 agosto 1949 la Iglesia greco-católica fue suprimida violentamente en la Rus’ de Subcarpacia. Estos hechos hicieron prever la entonces futura suerte de la Iglesia greco-católica también en Eslovaquia. De hecho, después de la liquidación de las órdenes religiosas, ocurrida la noche del 14 abril de 1950, con la internación de todos los religiosos de Checoslovaquia, el 28 abril los representantes del gobierno, del Consejo nacional ucranio y de los así llamados “comitentes” convocaron en Prešov una suerte de pseudosínodo, proclamando el retorno a la ortodoxia. El mismo día fue puesto en prisión tanto el obispo GOJDIČ, como su auxiliar HOPKO. En 1951, GOJDIČ fue condenado, por medio de un proceso digno de la peor farsa, y murió el 17 Julio de 1960 en la prisión de Leopoldov. Su auxiliar, nunca condenado oficialmente, pasó trece años en prisión (1950-63), y luego desde 1963 hasta 1968 fue internado en Osek, en Bohemia. La Iglesia greco-católica fue puesta fuera de la ley, privada de todos los derechos, privada de todos los bienes, entregados sistemáticamente a la Iglesia ortodoxa. Los sacerdotes fueron puestos ante una única alternativa, la de pasar a la ortodoxia, o bien terminar en prisión o la deportación junto con sus familias. Un deshielo político temporario sucedido en 1968 en Checoslovaquia permitió a la Iglesia greco-católica hacer algunos pasos para su nueva legitimación. Millares de fieles comenzaron a enviar peticiones a las instituciones estatales para la salida a la luz de la Iglesia greco-católica, decenas de sacerdotes deportados comenzaron a volver a Eslovaquia y algunas parroquias via facti tenían un trabajo pastoral. Como respuesta a estas peticiones, el 13 junio de 1968 el gobierno emanó un decreto, por el cual se “permitió” la actividad de la Iglesia greco-católica. La invasión de los ejércitos del “Pacto de Varsovia” marcó el inicio del fin de las reformas democráticas, comenzadas en la primavera del ‘68. La legalización y reorganización de la Iglesia greco-católica fue prácticamente uno de los pocos resultados duraderos del breve deshielo político del año 1968, seguido por otros veinte años de severo y limitativo régimen antirreligioso..

...Después de 18 años de persecución, y encontrándose en un espacio restringido a causa del régimen socialista, la Iglesia greco-católica en Eslovaquia no siguió en este período desarrollando y profundizando el propio derecho particular de modo suficiente y eficaz. En el período siguiente a 1989, con la caída de la ideología comunista, vemos en cambio, un certero reemprendimiento de la vida eclesial en todos los campos, pero la brevedad del período transcurrido impide una valoración más profunda. Para conocer y valorar mejor el devenir canónico-administrativo de la eparquía de Prešov en el veintenio 1969-1989 tenemos prácticamente como única fuente oficial las circulares de la curia eparquial. También por esta fuente, de todos modos, podemos notar al menos un deseo de una reconstrucción parcial de la Iglesia y de sus tradiciones; La revolución histórica ocurrida en 1989, que llevó al régimen comunista a un colapso irrevocable, también implicó un cambio notable en la vida de la Iglesia greco-católica. El gobierno de la República Eslovaca sancionó la ilegalidad del proceso ocurrido en 1950 en perjuicio de la Iglesia greco-católica y, junto con ello, también declaró la nulidad de cualquier expropiación obrada por acciones ilegales y antihumanas del gobierno precedente. Después de decenios de actividad prohibida o limitada, actualmente la Iglesia greco-católica en Eslovaquia en los últimos 16 años puede finalmente desarrollarse libremente y dedicarse mejor al trabajo pastoral que le espera. Un ejemplo de este nuevo acercamiento está representado por los estatutos de los consejos pastorales y económicos, emitidos en 1992, que son un intento de reestablecer, también desde un punto de vista canónico, las bases del derecho particular de la Iglesia greco-católica en Eslovaquia. Es un recorrido tal vez aún lleno de dudas e interrogantes, abierto a cambios futuros y quizás próximos. La situación canónica de la Iglesia eslovaca ha sido modificada a posteriori, con la erección del nuevo Exarcado Apostólico de Košice nacido en 1997, por la separación de su territorio del de la eparquía de Prešov.

...En su momento, su nacimiento fue considerado como un primer paso hacia la sistemación más completa y digna de la Iglesia greco-católica en Eslovaquia, y a la vez como una solución de algunas dificultades de carácter personal en el ámbito de la eparquía de Prešov. Después de nueve años de existencia, éste ha demostrado su vitalidad, funcionalidad y su innegable contribución a la renovación espiritual, litúrgica y pastoral de la Iglesia greco-católica en Eslovaquia. Dadas sus características numéricas y el estado de compleción de sus estructuras institucionales y pastorales, ya no se ven las razones por las cuales no deba ser elevado al rango de eparquía.

...La actual distinción entre una eparquía (la de Prešov) y un exarcado (el de Košice) no está justificada por ninguna razón de carácter demográfico, histórico, institucional o administrativo, y puede crear una incomprensión entre los fieles de esta Iglesia. Una solución obvia a tal inconveniente se presenta en la elevación del Exarcado Apostólico de Košice al rango de eparquía. Dada la extensión territorial desproporcionada de la eparquía de Prešov (cubre toda Eslovaquia a excepción de la región de Košice), se vislumbra para más adelante la necesidad del desmembramiento de la eparquía de Presov, por la creación de una nueva eparquía con sede probablemente en Bratislava, cuya extensión territorial comprenda toda Eslovaquia, a excepción de la región de Košice (actual Exarcado Apostólico de Košice) y de la región de Prešov (que permanecería así como territorio de la eparquía de Prešov).

...La actual existencia de dos unidades eclesiásticas orientales independientes y no ligadas entre sí, crea un prejuicio jurídico sobre el estado real de la Iglesia greco-católica en Eslovaquia. ¿Puede considerarse una Iglesia sui iuris, una Iglesia que está compuesta por dos entidades eclesiales sin ningún vínculo interno entre sí y con el Jerarca que la preside? La situación pastoral y demográfica de la Iglesia greco-católica en Eslovaquia debería encontrar una expresión también en la adecuación de las estructuras jerárquicas respectivas. En este contexto, se presenta como justificada la petición de elevación de la Iglesia greco-católica al rango de Iglesia Metropolitana sui iuris. En Eslovaquia actualmente existen ya dos metropolías de la Iglesia latina. La elevación de la Iglesia greco-católica al rango metropolitano sería considerada un signo inequívoco de la pari dignitas Ecclesiarum.

...§5. Observaciones de síntesis.

...Una parte de este deseado y esperado desarrollo coincide con la revisión, rearticulación y aprobación del derecho particular de esta Iglesia por parte de las autoridades competentes. La condición preliminar para este trabajo consiste en la investigación de las fuentes canónicas de esta Iglesia.

...Si al inicio de esta contribución habíamos trazado algunas líneas para la valoración de la autenticidad de las fuentes y de su correspondencia con el progreso orgánico, retomando, podemos decir que entre las fuentes canónicas de la historia de las eparquías, de las eparquías de Mukachevo, Prešov y Kosice, encontramos representadas todas las posibles tipologías. Basta recordar que el primer documento relevante sobre las fundación de la eparquía de Mukachevo atribuido al duque Koriatovič, fechado en 1360, es de hecho un documento falso del siglo XVI (3), mientras que el que corresponde a la fundación y stauropegia de otro centro importante, el de Hrušov, y que conocemos como el primer documento que se refiere explícitamente a una estructura eclesiástica oriental concreta y de materia canónica, nos ha llegado interpolado y modificado (4).

...Sobre la misma Unión de Uzhhorod de 1646 no existe un documento directo, sino sólo una carta posterior a 1652, de algunos archidiáconos en la cual describen el desarrollo de la Unión, y las condiciones bajo las cuales ha sido aceptada. Por cuanto respecta a las fuentes de origen local y de origen de fuera de la Iglesia en cuestión, vemos que encontramos superposiciones. Por ejemplo, los artículos del sínodo eparquial convocado por el obispo De Camillis en 1690 en Szatmar representan una fuente local, mientras que la aceptación de la normativa del sínodo de Zamošč en 1727 fue hecha bajo la presión del obispo latino de Eger, sin que los representantes de la jerarquía y del clero de Mukachevo hayan tomado parte en el Sínodo mismo.

...Una auténtica fuente de derecho representa, en cambio, el Sínodo de Viena del 1773, o bien, el Sínodo de Prešov del 1927, convocados y llevados a cabo con la clara intención de elaborar una normativa canónica vinculante. Por cuanto respecta a la diversa tipología de la proveniencia de las fuentes, en el ámbito de cada categoría, y la valoración de la contribución de cada fuente en el progreso orgánico de la Iglesia oriental en cuestión, vemos una gran variedad.

...- Las decisiones de los sínodos eparquiales o congresos de sacerdotes y obispos, a veces tocaban la materia canónica de modo tangencial, y a menudo estaban dirigidas a la solución de problemas concretos de carácter práctico. En algunos casos, las decisiones de algunos sínodos eparquiales hoy serían consideradas más bien contrarias al progreso orgánico. Ciertamente podremos enumerar entre estos al sínodo de Uzhhorod de 1921 que propiciaba una aplicación automática del CIC’17 también en la Iglesia Oriental.

...- Las disposiciones oficiales de carácter canónico de los obispos, sus cartas circulares y sus ordenamientos de carácter canónico-pastoral, también reflejan la orientación general de cada uno de los obispos.

...Obviamente, tales cartas están estudiadas caso por caso, pero podemos, de todos modos, encontrar algunos aspectos generales. Algunos obispos, como Bačinsky o Gaganec han sido siempre propiciadores de la normativa más “oriental”, otros, como por ej. Paňkovič o Tóth se inclinaban más a la aplicación de la normativa latina, y, por lo tanto, extraña al progreso orgánico de nuestras Iglesias.

...- La costumbre reconocida o al menos no obstaculizada, es de por sí una expresión del progreso orgánico, en cuanto nace de la sensibilidad de los mismos fieles, representa, por lo tanto, el sensus fidelium. Por otra parte hoy estamos bien al corriente del hecho que también las opiniones y las tradiciones de la “base” de la Iglesia no son inmunes ante las modas, a las manipulaciones o a las distorsiones.

...- El acercamiento práctico a la tradición canónica de la Iglesia oriental se nota más en el pasado que en los últimos dos siglos. De hecho, son más numerosas las referencias a los sacri canoni en los documentos de los siglos XVI y XVII que en las épocas sucesivas. Esto refleja el hecho que desde el siglo XVIII la formación del clero y especialmente de los cuadros dirigentes de nuestra Iglesia greco-católica se daba en los centros académicos latinos en los cuales la formación canónica oriental no formaba parte del programa escolástico. Así, vemos que en el tiempo en que el canonista rumano José Papp Szilagyi había ya compuesto su Enchiridion (5) sobre la base de los sacri canoni de las Iglesias orientales, el canónico de Presov, Alexander Duchnovič, publicó su Corpus iuris (6) fundado sobre las clásicas colecciones latinas Corpus iuris canonicus.

...- Mucho más frecuente es el uso de las fuentes pertenecientes a la tradición común de la Iglesia Católica, o mejor, el uso de las fuentes y de la praxis de la Iglesia latina. Esto ocurre a menudo por medio de la aplicación de las normas canónicas, o bien de la praxis canónica, según la Iglesia metropolitana de Esztergom/Ostrihom, de la cual la eparquía de Mukachevo, y más tarde también otras eparquías generadas por ella, fueron sufragáneas suyas durante un período (7).

...- La aplicación de las normas canónicas, o bien de la praxis canónica de las otras Iglesias sui iuris orientales, sobre todo de la Iglesia ucrania es un fenómeno muy frecuente para la eparquía de Mukachevo y las Iglesias originadas por ella. Esto se explica simplemente por el hecho de la vecindad lingüística, geográfica y sobre todo gracias a un sentido de pertenencia a un commonwealth “greco-católico”. Dicha ósmosis de las normas canónicas no ha afectado, sin embargo, la clara distinción jurisdiccional y jerárquica existente entre las Iglesias respectivas.

...No es posible en esta breve presentación entrar más en detalle de la descripción y valoración de cada una de las fuentes de las eparquías de Mukachevo, Prešov y Košice. Creemos, sin embargo, que el primer resultado, aunque parcial, sobre las vías de revisión del derecho particular de la Iglesia greco-católica en Eslovaquia, se puede obtener poniendo en evaluación los resultados del excursus histórico con los cánones del CCEO referidos al derecho particular. Confrontando cada uno de los cánones del CCEO respectivos al derecho particular con los resultados de la investigación histórica, se obtiene, por una parte, un primer esbozo del derecho particular de la Iglesia greco-católica en las eparquías de Mukachevo, Prešov y Košice, y por otra, un cuadro orientativo de las lagunas del derecho particular de la Iglesia en examen, evaluadas según las exigencias del CCEO.

...La comparación de los aspectos de esta evaluación resultará útil, y también necesaria, para la Iglesia greco-católica eslovaca, a fin de encaminar el proceso de la codificación de su derecho particular, proceso que todos, junto con el Santo Padre, le auguramos pueda iniciarse “lo más pronto posible y teniendo presente las tradiciones del rito propio”.

...§6. Conclusión.

...El análisis de los 115 cánones en los cuales se hace referencia al derecho particular, en el caso de la Iglesia greco-católica eslovaca nos hace llegar a algunas conclusiones: la Iglesia greco-católica posee, para 41 de sus cánones, algunas fuentes o normativas más o menos explícitas; para los demás 74 cánones no se encuentra un derecho particular. Los 41 cánones observados atañen, sobre todo, al campo de los sacramentos y de la vida del clero en sus diversos aspectos: párrocos y parroquias, educación del clero, derechos de los protopresbyteri, etc.; para los restantes cánones hay grandes lagunas en los campos del derecho procesal, de la normativa de administración de bienes eclesiásticos, y en el campo de la vida religiosa. Estas faltantes encuentran una explicación a la luz de las dificultades objetivas que la Iglesia greco-católica ha debido afrontar a lo largo de su historia, constreñida a pensar sólo en términos prácticos y pastorales; la urgencia cotidiana no ha permitido la construcción jurídica y canónica de una normativa particular para campos más complejos y con resonancias ético-políticas. No resta, en fin, más que desearle a la Iglesia greco-católica en Eslovaquia, que teniendo presente a las grandes figuras de su historia (canonistas como San METODIO, los organizadores DE CAMILLIS, BAČINSKY y GAGANEC, y el mártir y pastor PAVOL GOJDIČ y BAZIL HOPKO), encuentre lo antes posible modos para llenar las lagunas de su derecho particular, al menos las de más acuciantes necesidad que hemos mencionado anteriormente, y también, que sean revalorizadas en modo orgánico sus fuentes canónicas, herencia preciosa e inalienable.



...* Comunicación presentada con ocasión del Simposio Canonistico: “Derecho particular en el sistema del CCEO. Aspectos teoréticos y producción normativa de las Iglesias orientales católicas”, Roma, Pontificio Instituto Oriental, 28-30 abril 2006.

...(1) JUAN PABLO II, Constitución Apostólica “Sacri Canones” (18 de octubre de 1990), que promulgó el Codex Canonum Ecclesiarum Orientalium, en AAS 82 (1990),1033-1044. Texto italiano citado por el Enchiridion Vaticanum, vol. 12, Bolonia 1992, 415.

...(2) Ibid.

...(3) Los historiadores del período a menudo tomaban como punto de referencia la carta depositada en el archivo del capítulo de Bratislava; según esta carta, Koriatovič en el año 1360 había fundado “para la salvación de su alma” un monasterio otorgado a los monjes bizantino-eslavos. Nuevas y ulteriores investigaciones de historiadores como ALEXEJ PETROV y ANTON HODINKA contradicen el contenido de esta carta, demostrando que Koriatovič habría llegado a Mukachevo recién en 1397. La carta es probablemente un falsum fechable a fines del siglo XVI, con el fin de demostrar el derecho del monasterio en la posesión de ciertos terrenos. Cf. PETROV A., Drevnijšija gramoty po istorii karpatorusskoj cerkvi los jerarquii 1391-1498, Praga 1930.

...(4) En este caso se trata de una carta del patriarca constantinopolitano Antonio, del 14 de Agosto de 1391, emanada a pedido de los duques rumanos BALICZA y DRAG, respecto del monasterio de Hruševo. La carta se ha conservado entre los manuscritos de la Biblioteca de Viena Nr. XLVII y Nr. XLVIII, entre los protocolos del sínodo patriarcal de Constantinopla del período 1315-1402 y utilizada para su edición crítica por F. MIKLOSICH; ved. MIKLOSICH F., Acta patriarchatus Constantinopolitani, vol. 2, Vindobonæ 1860, 156- 157. La carta está citada también por MICHELE LUČKAJ, uno de los autores clásicos de la historiografía religiosa de la eparquía de Mukachevo, que recoge sin embargo el texto latino en la traducción y confirma que fue hecha por el rey Vladislao II el 14 de mayo de 1494. Cf. LUČKAJ M., Historia Carpato-Ruthenorum, en Naukovyj Zbirnyk Muzeju Ukrajinskoj Kuľtury u Svydnyku (NZMUK), vol. 14, SPN, Bratislava - Prešov 1986, 97- 99. Además, A. PETROV ha publicado el texto de la carta en la versión original griega, traducida luego a la lengua rusa del mismo autor, y en la versión latina recogida por el decreto ante nominado del rey VLADISLAO II. PETROV A., Drevnijšija gramoty po istorii karpatorusskoj cerkvi los jerarquii 1391-1498, Praga 1930, 109-111; 151-155. De hecho A. PETROV, confrontando el texto original griego con el latino, tradicionalmente reportado por la historiografía religiosa húngara y eslava, ha descubierto que la variante latina no corresponde literalmente a la griega, sino al contrario, presenta diversos cambios en sus puntos fundamentales. Las diversidades de carácter canónico son las siguientes:

...a) en la “traducción” latina no se usa nunca la palabra stauropegion, que en cambio propiamente es la palabra clave del documento griego y el núcleo del pedido de los benefactores.

...b) en el texto griego el superior del antedicho monasterio es denominado tres veces con el importante título de exarcos, es decir “exarca patriarcal”. El texto latino en cambio usa solo un término genérico abbas, o prior.

...c) El texto griego cita la elección del higúmeno-exarca en los siguientes términos: después de la muerte del exarca actual, el nuevo higúmeno del monasterio y exarca debe ser electo por los benefactores DRAG y BALICZA con el consejo de los monjes. El texto latino en cambio dice que a la elección deben acudir “omnes fratres espirituales tunc et Balicza ac Drag mester cum omnibus hominibus parvis et magnis, en dictis pertinentiis residentibus ac congregatis aperte, ut ita congregati Priorem eligant”. Petrov observa que en el Oriente cristiano sucedía a veces este tipo de elección, pero sólo cuando se trataba de elegir un obispo y no los superiores de un monasterio. La explicación de este cambio en el texto griego sugiere la idea que el “traductor” en el 1494, por medio de la confirmación real, quería asegurar al superior del monasterio de Hruševo la misma dignidad que le corresponde a un obispo.

...d) Al mismo fin habría sido manipulada también otra parte del texto griego, es decir la usada tradicionalmente en las cartas de concesión de stauropegia, donde se dice que no sólo las iglesias consagradas por el exarca, sino también todas las otras, consagradas por el obispo local, reciben un derecho de stauropegia. Diversamente, el texto latino reporta una frase poco clara: “Si quis nostrorum subditorum archiepiscopus aut episcopus en dicto monasterio aut pertinentiis eiusdem inveniretur, quod eiusmodi dicto Priori esset en adiutorium” Algunos autores, partiendo del texto latino, explican el término “adiutorium”, utilizadoo por el obispo respecto del higúmeno, como un empeño preciso del obispo para ordenar diáconos y sacerdotes a pedido del higúmeno.

...e) En dicho escenario jurídico, localizado geográficamente en la región de Hruševo, entre el higúmeno de Hruševo y el obispo de Mukachevo, podemos inferir con éxito que, mientras que la carta griega patriarcal habla sólo de jurisdicción eclesiástica del higúmeno-exarca, el texto latino manipulado se preocupa mayormente de subrayar también su derecho “super omnes proventus abbatiæ praedictæ”.

...(5) PAPP SZILAGYI J., Enchiridion iuris Ecclesiae Orientales Catholicae, Magno Varadini 1862.

...(6) DUCHNOVIČ A., Corpus iuris en compendio exhibens jus canonicum, 2 vol., Eperjessini 1847.

...(7) Una confirmación de esto se encuentra en la carta circular del obispo TÓTH del 30 de septiembre de 1880 donde dice explícitamente: “Hanc Synodi Strigoniensis dispositionem respective indulgentiam omni suo vigor etiam en nuestra Eperjesiensi Diocesi tanto magis gaudere oportet, quia Diocesis nostra Archi-Diocesi Strigoniensi, arctiori vinculo hierarchico iuncta est, et Decreta Concilii Strigoniensis 1858. cum influxu denati Eppi et procuradorum Capituli huius lata per Diocesim publicada sunt”; cfr. La carta circular del 30 de septiembre 1880, Nr. 3066, del Archivo parroquial de Zdoba.


...Aparecido en Iura Orientalia III, 2007, págs. 140-154. Traducción del italiano de hieromonje Diego [Flamini].

martes, 1 de diciembre de 2009


Un mártir de la Fe en el mundo de hoy:
el Padre Daniel Sysoiev








Si tú quieres ver muchos milagros,
debes hacerte misionero o mártir


P. Daniil














P. Daniil Sysoiev



...A continuación, ofrecemos la autobiografía y una entrevista realizada al P. Daniil Sysoiev, sacerdote moscovita que se dedicaba a la evangelización entre los musulmanes, así como entre personas que profesaban otras creencias y filosofías, y que fue asesinado a quemarropa a manos de un enmascarado.



...Autobiografía del P. Daniil Sysoiev

...Yo, sacerdote Daniil Alekséievich Sysoiev, nací el 12 de enero de 1974, en Moscú en una familia de maestros y artistas. Mi padre, sacerdote Aleksei Nikoláievich Sysoiev, es ahora rector de la iglesia de S. Juan el Teólogo, en el Gimnasium Clásico Ortodoxo en Ianesevo, y también es clérigo de la iglesia de los santos Pedro y Pablo en Iasenevo. Mi madre, Ana Midkhatóvna Amirova, enseña catecismo en dicha escuela.

...Fui dignificado por el Bautismo on el 31 de Octubre de 1977, en la iglesia de la Trinidad Vivificante en las colinas de Vorobyovy por el P. Eugenio. Desde aquel entonces fuimos parroquianos asiduos de la iglesia de San Nicolás el Taumaturgo en Kuznetsky Sloboda. Más tarde concurrimos a la pequeña catedral del monasterio Donskoi, la iglesia de la Deposición de la Veste en Shabolovka. Cuando mi padre era sacristán en la iglesia de la Decapitación de San Juan Bautista, lo ayudaba en el altar y cantaba en el coro. En el verano de 1988, colaboré en los trabajos de restauración del renovado monasterio de Optina. Cuando comenzó la restauración de la iglesia de todos los santos en el antiguo monasterio de Novoalekséiev, canté en el coro de allí y su rector, el P. Artémii Vladimiróv, recomendó que entrara en el Seminario Teológico de Moscú.

...Tras completar la escuela secundaria en 1991, entré al Seminario Teológico de Moscú. Mientras estudiaba, cumplí la obediencia de coreuta y de director de un coro mixto. El 19 de diciembre de 1994, su Eminencia, el Obispo Rostislav de Magadan y Chukotka, me ordenó lector.

...El 22 de enero de 1995, me case con Iulia Mikhailovna Brykina. El sacramento del matrimonio fue celebrado en la iglesia de San Juan el Teólogo por el sacerdote Dionisii Pozdniaev. El mismo año nació mi primera hija, Justina.

...El 13 de mayo de 1995, su Eminencia, el obispo Evgenii de Verey, me ordenó de diácono. Me gradué con las mejores calificaciones de mi clase en el Seminario Teológico de Moscú el 14 de Junio de 1995, y me suscribí al curso por correspondencia de la Academia Teológica de Moscú, de la que me recibí en 2000. El 9 de Junio de 2000, el consejo de la Academia Teológica de Moscú aprobó mi tesis, “Antropología y Análisis de los Adventistas del Séptimo Día y de la Sociedad Atalaya”.

...Tras la graduación del Seminario, por un decreto patriarcal, fui designado como clérigo de la iglesia de la Dormición de la Toda-Santa Madre de Dios en Gonchary, la Metojía Búlgara.

...Desde Septiembre de 1995, enseñé la Ley de Dios en las clases para adultos en el Gimnasium Clásico Ortodoxo en Ianesevo. El 24 de mayo de 2000, el Departamento de Educación Religiosa y Catequesis me otorgó una carta de recomendación por mi enseñanza.

...Desde agosto de 1996, con la bendición de su Santidad el Patriarca, realicé conferencias bíblicas misioneras in la Metojía Patriarcal Kriutitsy dirigidas a gente que había sufrido al influencia de las sectas y el ocultismo. Comencé mi trabajo en el Centro de Rehabilitación de San Juan de Kronstadt, dirigido por el Hieromonje Anatoly (Berestov), desde su creación.

...En 1999, con la bendición de su Santidad el Patriarca, publiqué mi libro “La Crónica de los Principios”, dedicado a la defensa de la doctrina patrística de la creación, en la Casa Editorial del monasterio Srétensky.

...En 2000 me gradué en Academia Teológica de Moscú de Candidato de Teología. En 2001 fui ordenado sacerdote. Ese mismo año nació mi segunda hija, Dorofeya.

...Ejercí mi ministerio en la iglesia de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo en Yasenevo en Moscú. Fui secretario del Centro misionero-educativo Shestodnev’ y fui miembro del centro de rehabilitación de víctimas de cultos totalitarios y movimientos pseudo-religiosos llamado San Juan de Kronstadt. Soy autor del libro ”La Crónica de los Principios” (Moscú, 1999), editor de la antología “Hexaemeron versus Evolución” (Moscú, 2000) y la antología “Revelación Divina y Ciencia Contemporánea”. He publicado alrededor de una decena de artículos sobre la creación y temas relativos a las sectas.

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...Debido a su enérgica actividad misionera y sus polémicas con los musulmanes, a menudo ha sido criticado por los musulmanes y recibió amenazas.

...El 19 de Noviembre de 2009, fue herido de muerte en las adyacencias de la iglesia del Profeta Daniel (de acuerdo a otros informes, dentro de la misma iglesia) por dos tiros de pistola. Los asesinos, que estaban encapuchados, huyeron.

...El P. Daniil, deja una esposa y tres hijos.


...El P. Daniil Sysoiev es el rector de la iglesia del Sto. Apóstol Tomás y fundador de una creciente comunidad en honor del Profeta Daniil. Nos encontramos con él con ocasión de la apertura del centro misionero dedicado en honor del Sto. Apóstol Tomás. Olga Kurova conversó con el P. Daniel.

...P. Daniil la ocasión de nuestro encuentro es la apertura de un centro misionero. Es evidente que esto ha implicado un enorme esfuerzo de preparación. Por favor, cuéntenos cómo empezó todo.

— Para remontarnos al mismo comienzo, debemos ir a 1993, cuando yo hacía trabajo misionero en la calle. Y desde agosto de 1996, cuando con la bendición de su Santidad el Patriarca, oficialmente me hice cargo de las conferencias bíblicas en la Metojía Patriarcal Krutitsy. Estas conferencias estaban dirigidas primeramente a convertir protestantes. Más tarde, aparecieron más y más ocultistas y víctimas de distintos “magos”. Y por último, dirigí mi trabajo misional entre los musulmanes. De este modo, nuestro centro está abierto a las víctimas de los paranormales, y a los jóvenes que quieren aprender los rudimentos del cristianismo, así como los de otra fe.

...¿Cuáles han sido sus logros?

...— No hace mucho, hemos consagrado una iglesia en honor del Sto. Apóstol Tomás. Un gran templo misional en honor del Profeta Daniel con una capilla de Sto. Tomás Apóstol está en construcción ahora mismo. Esta capilla ya está en funciones, por el momento como su propia iglesia. Uno de nuestros logros ha sido la conversión de no cristianos, en su mayoría, no-rusos. El distrito de Kantemirovskiy en Moscú, donde está ubicada la iglesia, es un distrito con diferentes comunidades de emigrantes. Aún más, es un sitio donde muchas sectas tienen una gran actividad. Cerca de la iglesia hay un gran centro Mormón, y en la zona hay bautistas, adventistas, y ocultistas. Pero no había ortodoxos hasta hace bastante poco.

...Abrimos una escuela de catequesis sobre los rudimentos del cristianismo. Cada cinco semanas, damos un curso de cinco conferencias catequéticas para los que quieren bautizarse o sólo quieren saber más sobre el cristianismo. Una comunidad de Tátaros Ortodoxos ya está funcionando en la iglesia y la Agencia de Información “San Ajmet” ha comenzado su actividad.

...En breve, planeamos tener una casa abierta: pondremos avisos por todo el distrito diciendo que todos aquellos que lo deseen, pueden venir y hacerle la pregunta que quieran al sacerdote. Más adelante, queremos hacer esas jornadas cada tres meses.

...También trabajamos con la juventud. Junto a nuestro templo está la Universidad de Ingeniería y Física de Moscú. Lo curioso es que fuimos los primeros en celebrar “molebens” (Oficio de Súplica) antes de los exámenes de los estudiantes. Los molebens antes del comienzo del año lectivo ya se han hecho tradición en todas las iglesias ortodoxas, aunque el período de exámenes es muy estresante para los estudiantes. En general los estudiantes no pasan de encender velas. De todos modos, celebramos molebens antes de los exámenes, después de la Liturgia, e invitamos a los estudiantes.

...¿Cómo puede hacer todo lo que hace Ud. Solo? ¿Tiene asistentes, alguna clase de grupo de ayudantes?

...— Sí, tenemos un grupo de ayudantes; en realidad se formó en la Metojía Patriarcal Krutitsy. Además está la Comunidad Ortodoxa Tátara, que existe desde 2003. Y ciertamente muchos distintos cristianos de diversas naciones toman parte en la misión. Después de la fiesta de la Teofanía de Nuestro Señor esperamos abrir cursos de misión. Tal vez, más adelante crearemos un instituto misional a partir de ellos, y prepararemos misioneros del Evangelio. Habrá toda clase de tipos de prédica: en la calle, en la universidad. Vamos a privar a los sectarios de su arma.

...¿Y cómo trabaja con las comunidades de emigrantes? Por ejemplo, los Azeríes que viven cerca de Kantemirovskaya, ¿cómo hace para entrar en su comunidad? ¿Cómo hace para poder hablarles?

...— No puedo decir nada sobre la comunidad de Azeríes, porque todavía no he formado contactos entre ellos. Pero puedo hablar mucho de la comunidad de emigrados tátaros. Cada tanto aparezco por el Centro Cultural, y he ido a Kazán. Los Tártaros son el tercer grupo nacional en Moscú. Y nuestro trabajo ha sido bastante exitoso: los tátaros, en especial los jóvenes, se están hacienda cristianos. Desde 2003 he celebrado molebens “para la conversión de los extraviados” en lengua tátara.

...Nuestra tarea consiste en derribar las barreras que existen entre las culturas de diferentes nacionalidades que les impiden abrazar la Ortodoxia. La novedad de que la Ortodoxia es la fe universal, a la que están llamada todas las naciones, todavía es motivo de escándalo.

...¿Cómo debería un verdadero joven misionero dirigirse al hablar a alguien de la misma edad?

...— El misionero debería ser el que empiece la conversación sobre Dios, o entonces de misionero no tiene nada. Pero al mismo tiempo, debe evaluar sobriamente su grado de conocimiento y su desempeño. Debe saber las respuestas a las preguntas básicas que sus contrapartes normalmente hacen sobre el cristianismo. Debe recordar que el ataque es la mejor forma de defensa. Nunca debe dudar al decir qué el que tiene razón es él y los otros son los equivocados. No es necesario inclinarse y arrastrarse ante cada uno que lo escucha. Pero al mismo tiempo, no debe herir el orgullo de alguien, con el fin de demostrar su razón. Cristo murió por todos. Uno debe recordar que es necesario respetar a las personas, no sus errores. Debe rechazarse toda falsedad, pero debe amarse al hombre.

...Es difícil para un adolescente ir contra el conjunto, transformarse en la oveja negra, pero es esencial tener esa intrepidez. Hace tiempo, cuando era joven, yo consideraba prestigioso ser distinto de los demás. Creo que debemos restaurar esa tradición. La oveja negra es una animal noble. Un verdadero cristiano debe recordar eso. Y si no tiene el valor, debe pedirle ayuda a Dios. Un joven misionero debe estar preparado para el hecho de que sus palabras despierten escándalo e indignación. Pero no debemos tener miedo de eso. ¿Se dio cuenta que cuando lee la Biblia suele sentirse incómodo? ¡El libro comienza juzgarlo a uno! Y eso no significa que haya que hacer a un lado a la Verdad. El mismo Señor dijo: Malditos seáis, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros.

...Otro error que puede tentar a un misionero es el intento de dirigir la misión a un grupo definido de personas. Aparece la misión para niños, para la juventud…Muchos jóvenes inteligentes y profundos no la aceptan. ¿Por qué es así? Esto es porque cuando hablamos a los jóvenes usando su propio lenguaje, como condescendiendo con ellos, los fijamos en ese nivel. Pero nosotros debemos elevarlos, hacerlos que alcancen la sabiduría, y no dejarlos al nivel que ellos que ellos ya han probablemente rebasado. Es mejor hablarles a los niños como si fueran adultos. ¿Recuerdan a Makarevich cantando de un modo muy cristiano “No tiene importancia ser tomado a menos por un mundo voluble”? Eso debería ser un estímulo no sólo para los misioneros, sino para todos los cristianos ortodoxos.

...Y ciertamente no debemos olvidar la oración y el ir a la iglesia, porque a veces un enfoque misionero incorrecto puede obnubilarlo tanto que no ora o no va a la iglesia.

...Y debemos ir a la iglesia todos los domingos porque Cristo nos dio este mandamiento: seis días son para ti, y el séptimo es para el Señor Dios. El puede mandarnos que devolvamos parte del tiempo como nuestro sacrificio. Y una segunda cosa: debemos recordar nuestro Soberano Celestial, y Nuestra Patria Celestial.

...Si le parece verlo así, todos los cristianos son terroristas. Somos miembros de un ejército rebelde, que está en armas contra el Príncipe de este mundo (el Diablo). Las iglesias son los centros de aprovisionamiento. Allí obtenemos la información de nuestro cuerpo gobernante: las claves (Nuevo testamento), los refuerzos (Santa Comunión), y obtenemos apoyo mediante la comunicación mutua. Manejamos toda clase de trucos para cometer actos terroristas contra el príncipe de este mundo, es decir, aprendemos a hacer el bien. Obviamente si un agente del Santo Reino esquiva acercarse a los cuarteles, y no se mantiene en contacto con el centro de comando, puede fácilmente perderse, perder su poder, y caer en la batalla. De acuerdo alas reglas de la Iglesia, alguien que sin causa suficiente pasa tres domingos sin presenciar la Divina Liturgia, queda privado de la Comunión.

...A menudo, los que no concurren a la iglesia suelen cansarse muy rápido. Si alguien piensa que dormirá el domingo para completar lo que le faltó el resto de la semana en vez de concurrir a la Liturgia, pronto comprenderá que el sueño del domingo no le trae el placer esperado. Puedes comer un carnero entero, y aún así quedar con hambre, puedes dormir veinticuatro horas, y aún así sentirte cansado. Si Dios no te da la fuerza, nunca lo encontrarás en otra parte.

...Si estás enamorado de alguien, constantemente quieres ver a la amada, comunicarte con ella. ¿Acaso no tienes la capacidad para concurrir a una cita? El cristianismo está construido sobre el amor entre Dios y el hombre.

...Es muy importante no buscar justificativos si te pierdes de participar en un Oficio. Podemos encontrar mil justificativos, pero esto va a empeorar las cosas. Es necesario luchar contra el pecado sin tregua, con la pereza. Los cristianos son seres de otra clase. Hay Homo Sapiens y Homo Cristianus. Los cristianos deben comunicarse con sus pares.

...¿Por qué los cristianos tienen una naturaleza distinta?

...— Un cristiano es una persona más la fuerza divina dada en el Bautismo. Un no-cristiano es simplemente una persona, además de estar esclavizada por el diablo. O bien el Espíritu Santo está en tu corazón, o el diablo está en tu corazón. ¿Puede ver la diferencia?

...Cada cual ha hecho su camino a la iglesia. Pero como misionero Ud. Debe tener algunas historias asombrosas sobre conversiones.

...— ¿Por qué ir lejos? Hay un miembro de nuestra parroquia, Tatiana Imranovna, mi ayudante más cercana. Ella se convirtió del Islam al ocultismo, y de allí, habiendo encontrado cosas desagradables que la asustaron, pasó a la Ortodoxia. Ella llegó a Cristo, al principio solo como un modo de rescate. Luego comenzó a concurrir a la iglesia. Y cuanto más cerca de la Iglesia estaba ella, peor era el trato condenatorio recibido de sus padres. Es extraño – en cuanto peor la trataban, pero les iba. Por ejemplo, la maldecían, le arrojaban fuera los íconos, y la misma noche su casa se quemó. Este es un ejemplo de cómo Dios protege a los suyos.

...Hay también casos de curaciones milagrosas. Una vez los padres de una criatura, pentecostales, vinieron a mí. Habían llevado al niño a ver a toda clase de “psíquicos”. Como resultado, la criatura tenía fiebre de 39 C desde hacía tres meses. Nada servía. Lo bautizamos muy solemnemente en el Liturgia Bautismal. Se puso de pie, con debilidad, pero mostraba interés por todo. Le dimos la Santa Comunión y se fueron a casa. Se durmió, y cuando despertó su temperatura era de 36,6 C. Desde aquel entonces, ha estado años sin estar enfermo.

...Muy a menudo pasa que todo se le explica a alguien. Él está de acuerdo con su mente, pero no lo acepta con su corazón. Pero tu rezas por Él, y Él cambia. Siempre pasa que luego de un moleben por el retorno de los descarriados mucha gente viene a bautizarse.

...De modo que si tú quieres ver muchos milagros, debes hacerte misionero o mártir. Dicen que si quieres ungir a alguien con myro, primero debes ponerlo en tus manos y olerlo tu mismo, y sólo luego ungir a la otra persona. Esto es lo mismo. Si quieres contarle a otro acerca del poder de Dios, debes sentir tú primero el poder de Dios en ti mismo.


...Publicado en http://www.pravmir.com/ (sitio web de la Iglesia Ortodoxa Rusa). Traducción del inglés de hieromonje Diego [Flamini].

viernes, 27 de noviembre de 2009



La Eucaristía en la reflexión de Agustín



Giuseppe Caruso, O.S.A.












Icono de san Agustín de Hipona




...Esta investigación, si bien dotada de un título muy pretencioso, intenta presentar más que una síntesis, algunas pistas de reflexión relativas a la comprensión que Agustín ha logrado con respecto al sacramento de la Eucaristía. La finalidad que me propongo no es tanto repetir, y probablemente de un modo muy defectuoso y limitado, la enseñanza que Agustín ha expresado con tanta maestría, sino más bien entrar, y hacer entrar al benévolo lector, en el rico y vasto mundo de la reflexión agustiniana. A menudo no es fácil entrar en contacto con los pensadores de la antigüedad cristiana: pero, superada una cierta desorientación inicial, su pensamiento se revela más que nunca fecundo y actual. Armados de coraje, pues, iniciemos nuestro recorrido.

...La Eucaristía, sacramento del cuerpo y la sangre de Cristo

...Agustín no ha puesto en el centro de su reflexión el modo de la presencia real de Cristo en las especies eucarísticas; aún así, esto no significa que él no esté al tanto de esta realidad: simplemente ella no era puesta en duda por nadie, y, por lo tanto, no era necesario defenderla. Existe, aún así, un texto muy bello y precioso en el que Agustín identifica con simplicidad y verdad las especies eucarísticas con el cuerpo y la sangre de Cristo, víctima inmolada sobre la cruz. Helo aquí:

...Cristo nuestro Señor, que en la pasión ofreció por nosotros aquello que en el nacimiento había tomado a causa de nosotros, convertido para siempre en el más grande de los sacerdotes, dispuso que se ofreciese el sacrificio que vosotros veis, es decir, su cuerpo y su sangre. En efecto su cuerpo, atravesado por la lanza, manó agua y sangre, con los cuales remitió nuestros pecados. Recordando esta gracia, obrando vuestra salud (puesto que es Dios el que la opera en vosotros), con temor y temblor acercaos a participar de este altar. Reconoced en el pan aquel mismo [cuerpo] que colgó de la cruz, y en el cáliz aquella misma [sangre] que brotó de su costado (Discurso 228/B, 2).

...No hay ninguna duda que el pan y el vino puestos sobre la altar y sobre los que se pronuncia la formula consecratoria sean en toda verdad el “sacramento”, es decir, el signo eficaz que realiza plenamente la presencia del cuerpo y de la sangre de Cristo:

...Aquello que veis sobre la mesa del Señor, queridísimos, es pan y vino; pero este pan y este vino, con la mediación de la palabra, se hace el cuerpo y la sangre del Verbo… Mediante la palabra, se hace presente el cuerpo y la sangre de Cristo. Quita, pues, la palabra, y es pan y vino; pon la palabra, y ya es otra cosa. ¿Qué cosa es esta otra cosa? el cuerpo de Cristo, la sangre de Cristo. Quita, pues, la palabra: es pan y vino; pon la palabra, y si hace sacramento. vosotros decís sobre estas dos cosas Amén. Decir Amén, es afirmar. Amén en latín quiere decir: es verdad (Discurso 229, 1; 3)

...El sacramento realiza la presencia de Cristo de un modo especialísimo. Agustín está profundamente convencido que en la iglesia son numerosos y diversos los modos en los que Cristo se hace presente y actúa; describiendo la actividad misionera de san Pablo, él se apoya en dos modos en las que esta presencia se realiza principalmente: la Palabra anunciada y el sacramento eucarístico: este último realiza, sin embargo, una presencia absolutamente verdadera y real, tanto que no se puede llamar propiamente “cuerpo de Cristo” al códice de las cartas paulinas, sino que sólo así es llamado el pan consagrado:

...El Apóstol Pablo, si bien llevaba entonces el peso del cuerpo que se corrompe y pesa sobre el alma (Sab 9, 15), si bien veía entonces de manera imperfecta y enigmática (1 Cor 13, 12), deseoso de librarse del cuerpo y de estar con Cristo (Fil 1, 25), sufriendo mientras aguardaba como derecho de adopción la redención del propio cuerpo (Rom 8, 23), no obstante puede predicar al Señor Jesucristo, presentándolo en modos diversos con su voz, sus cartas, con el sacramento del cuerpo y de la sangre de Aquel; no llamamos cuerpo y sangre de Cristo ni a la voz de Pablo, ni a sus pergaminos y su tinta, ni a sus palabras, ni a los caracteres escritos en sus volúmenes, sino tan sólo cuando nosotros elevamos los frutos de la tierra, los consagramos con la oración mística y los consumimos ritualmente para nuestra salvación espiritual, conmemorando la pasión sufrida por nosotros por parte del Señor (La Trinidad 3, 4, 10).

...La Eucaristía hace presente a Cristo, que no está lejos, ausente, sin interesarse por sus fieles; Por el contrario, él está muy cerca, a condición de que se lo sepa reconocer en el signo de la especie del pan:

...Bien, hermanos, ¿cuándo es que el Señor quiere ser reconocido? En el acto de consagrar el pan. Es una certeza que tenemos: Cuando consagramos el pan reconocemos al Señor. No se hizo reconocer en otro gesto diverso de aquel; y esto por nosotros, que no lo hemos visto en forma humana, sino que hemos comido su carne. Si, verdaderamente, si tú – seas quien seas – estás en el comienzo como fiel, si no llevas inútilmente el nombre de cristiano, si no entras sin un porqué en la iglesia, si te has dedicado a escuchar la palabra de Dios con temor y esperanza, la fracción del pan será tu consolación. La ausencia del Señor no es ausencia. Ten fe, y aquel que no ves está contigo (Discurso 235, 3).

...La Eucaristía, memorial del sacrificio de Cristo

...En la Eucaristía, lo hemos visto, la presencia de Cristo se hace real. No es, empero, una presencia genérica; es la presencia de Cristo en su condición de víctima por la salvación del mundo. El sacramento hace presente a Cristo en vista de la renovación de su inmolación en el santo sacrificio de la misa:

...¿Acaso Cristo no se ha inmolado por sí mismo una sola vez? Y, sin embargo, en el misterio litúrgico se inmola por los fieles no solo cada celebración pascual, sino cada día. Y no miente, por cierto, quien, interrogado si Cristo verdaderamente se inmola, responde que sí. Pues si los sacramentos no tuviesen ninguna relación de semejanza con las realidades sagradas de las que son signo, no serían de hecho sacramentos. De dicha relación de semejanza toman, además, el nombre de las mismas realidades sagradas. Así el sacramento del cuerpo de Cristo es ciertamente el cuerpo de Cristo, el sacramento de la sangre de Cristo es lo mismo Sangre de Cristo (Carta 98, 9).

...En la celebración eucarística se cumple, o mejor se cumple de nuevo, día a día, aquel perfecto sacrificio que ha tenido a Cristo Jesús como víctima y sacerdote; se ofrece aquel sacrificio que ha dado cumplimiento a todos los ritos prefigurativos del Antiguo Testamento:

...Por esta razón el Mediador, en cuanto tomando la forma de esclavo se ha convertido en el hombre Cristo Jesús Mediador de Dios y de los hombres, recibe en la forma de Dios el sacrificio junto al Padre con quien es un sólo Dios. Aún entonces en la forma de esclavo prefirió ser él mismo el sacrificio antes que aceptarlo de otro, a fin de que con este pretexto no se pensase que se debe sacrificar a una creatura. Por eso es sacerdote, él quien ofrece, él quien es ofrecido. Y quiere que el sacramento cotidiano de esta realidad sea el sacrificio de la iglesia la que, siendo el cuerpo del cual él es Cabeza, sepa ofrecerse a sí misma por medio de Él. Los antiguos sacrificios de los Patriarcas eran los signos múltiples y varios de este sacrificio verdadero, porque en muchos se prefiguraba al único, como si con diversas palabras se expresase un solo concepto. Así iba siendo inculcado con firmeza sin despertar aversión. Todos los falsos sacrificios cedieron su puesto ante este supremo y verdadero sacrificio (La Ciudad de Dios 10, 20).

...Cristo, y solo Él, está en condición de ofrecer el verdadero y perfecto sacrificio. Él es el sacerdote sin mancha, la víctima pura y, por otra parte, como Mediador perfecto, recibe junto al Padre el acto de culto y lo ofrece en beneficio de la humanidad a la cual ha querido unirse:

...Y como sacerdote ¿quién es justo y santo como el Hijo único de Dios, que no tenía necesidad de purificar con un sacrificio sus pecados, ni el original ni otros agregados por la existencia humana? ¿y qué otra cosa se puede tomar de los hombres y ofrecerlo por ellos tan convenientemente como la carne humana? ¿y qué cosa hay tan a propósito para esta inmolación, como la carne mortal? ¿y qué cosa hay tan pura para purificar las inmundicias de los mortales como una carne concebida y nacida virginalmente, inmune a todo contagio de la concupiscencia carnal? ¿y qué cosa es tan ofrendable y tan aceptable como la carne de nuestro sacrificio que es el cuerpo de nuestro sacerdote? que si en cada sacrificio son cuatro los aspectos a considerar (a quién se ofrece, de parte de quién se ofrece, qué cosa se ofrece, por quién se ofrece), cada uno y los cuatro se corresponden con el mismísimo único y verdadero Mediador que nos reconcilia con Dios por medio de su sacrificio de paz, permaneciendo él todo uno con Dios al que se ofrecía, haciendo todo uno en sí a aquellos por los cuales lo ofrecía, todo uno siendo él quien ofrecía con aquello que ofrecía (La Trinidad 4, 14, 19).

...El sacrificio del Redentor ha sido prefigurado por la multitud de víctimas ofrecidas por el sacerdocio levítico, si también se lo traspone a una línea diversa y superior. Tomando nota del Salmo 110, releído en Hebreos 5, 6, Agustín ve en el sacerdocio de Cristo el cumplimiento de aquel sacerdocio de Melquisedec, es decir, de un sacerdocio eterno, no ligado a las instituciones históricas de Israel. La salvación de los fieles se halla en la comunión con el cuerpo y la sangre de Cristo, escribe Agustín, es decir, su posibilidad de acceder a una verdadera y positiva relación con Dios. Pero ¿cómo es posible para nosotros los hombres, tan ligados a nuestra materialidad, acceder a la relación con Dios, que es espíritu purísimo? Agustín ve en la Eucaristía casi un prolongamiento de la kénosis, es decir, del abajamiento operado por Cristo en su encarnación. El Verbo eterno, invisible, se hace visibilidad; Él, incomprensible, se sirve como alimento fácil de recibir y de digerir (“leche”, escribe Agustín, con implícita referencia a Heb 5, 13-14 y 1 Ped 2, 2). El obispo de Hipona ve en la Eucaristía un ulterior signo de la condescendencia y benevolencia divinas que forman la base de toda la economía de la salvación.

...El sacrificio de los Judíos, según el sacerdocio de Aarón, consistió un tiempo, como vosotros sabéis, en inmolar animales, y también esto en el misterio: no se trataba entonces del sacrificio del cuerpo y de la sangre del Señor, que conocen los fieles y los que han leído el Evangelio, sacrificio ahora difundido por todo el mundo. Poneos ante los ojos ambos sacrificios, aquel según el orden de Aarón, y este según el orden de Melquisedec. Está escrito, en efecto: el Señor ha jurado, y no se retractará: tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec (Sal 110, 4). ¿De quién habla diciendo: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec? Habla de nuestro Señor Jesucristo. ¿Quién era Melquisedec? Era el rey de Salem. Salem fue un tiempo aquella ciudad que luego, como los doctos nos han transmitido, se llamó Jerusalén. Por tanto, antes que en ella reinaran los Judíos, aquel Melquisedec ya era sacerdote allí, el cual, está escrito en el Génesis, era sacerdote del Dios altísimo. Es él quien salió al encuentro de Abraham, cuando este liberó a Lot de las manos de los perseguidores, y abatió a los que lo tenían prisionero y liberó a su hermano; después de que hubo liberado al hermano les salió al encuentro Melquisedec. Tan grande era Melquisedec, que Abraham fue bendecido por él. Ofreció pan y vino, bendijo a Abraham, y Abraham le entregó el diezmo. Observad qué cosa ofreció y quien bendijo. Luego se dice: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec. David inspirado ha dicho esto mucho tiempo después de Abraham: en los tiempos de Abraham vivió Melquisedec. Y bien, ¿de quién se ha dicho: “Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec”, si no de aquel cuyo sacrificio vosotros bien conocéis? Ha sido abrogado el sacrificio de Aarón, y se ha comenzado a practicar el sacrificio según el orden de Melquisedec… nuestro Señor Jesucristo ha querido que nuestra salvación estuviese en su cuerpo y en su sangre. Pero ¿cómo nos ha donado su cuerpo y su sangre? Con su humildad. Si no hubiese sido humilde, en efecto, no lo podríamos ni comer ni beber. Mira su sublimidad: en el principio era el Verbo, y el Verbo era junto a Dios y el Verbo era Dios (Jn. 1, 1). Helo aquí al alimento eterno: además lo comen los ángeles, lo comen las sublimes virtudes, lo comen los espíritus celestiales, y comiéndolo se sacian, y lo que los sacia y alegra permanece intacto. Pero, ¿qué hombre puede acercarse a semejante alimento? ¿Dónde se encuentra un corazón adecuado para este alimento? Era, pues, necesario que aquella comida se hiciese leche, para poder adecuarse a los pequeños. ¿Y cómo puede la leche transformarse en una comida? ¿cómo se transforma en leche, si no es pasando a través de la carne? Así, en efecto, hace la madre. Lo que come la madre lo come también el pequeño; pero ya que el bebé es incapaz de nutrirse de pan, la madre hace carne ese pan, y con la humildad de las mamas y el jugo de la leche nutre, con aquel pan mismo, al pequeño. ¿En qué manera con un pan tal nos ha nutrido la Sabiduría de Dios? Ya que el Verbo se ha hecho carne y ha habitado entre nosotros (Jn. 1, 14). Observad la humildad, dado que el hombre, como está escrito, ha comido el pan de los ángeles: les dio el pan del cielo, el hombre comió el pan de los ángeles (Sal 78, 24-25), Es decir: el Verbo sempiterno del que se nutren los ángeles, y que es igual al Padre, el hombre lo ha comido; porque siendo de la naturaleza de Dios, no consideró una robo el ser igual a Dios. Se nutren de Él los ángeles, mas él se anonadó a sí mismo hasta que el hombre comiese el pan de los ángeles, asumiendo la forma de siervo, se hizo semejante a los hombres, y en su disposición reconocido como un hombre; se humilló haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz (Fil 2, 6-8), de modo tal que en adelante por la misma cruz nos fuera mostrado el nuevo sacrificio: la carne y la sangre del Señor (Exposición sobre el Salmo 33, 1, 5-6).

...La carne y la sangre de Cristo, sacrificio agradable a Dios por la salvación de la humanidad, son también el alimento ofrecido a los fieles para que si alimenten. Agustín lee la parábola de la invitación de Lucas 14, 15-24 (con alguna probable interferencia de la de los viñadores homicidas, Lucas 20, 9-19) como una alusión a la historia completa de la salvación culminada en el misterio pascual de Cristo del cual se hace verdadera memoria en el banquete eucarístico:

...En el Evangelio somos invitados al banquete; así, mientras otros han sido sólo invitados, nosotros no hemos sido invitados, sino conducidos; no sólo conducidos, sino también empujados con la fuerza. Aquí está, en efecto, lo que hemos escuchado: Un hombre celebró un gran banquete. ¿Quién es este tal? No es otro que el Mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús (1 Tim 2,5). Había mandado a avisarle a los invitados que estaba llegando ya la hora de concurrir. ¿Quiénes son los invitados sino los que habían sido llamados por medio de los Profetas enviados con a anterioridad? ¡Hace cuánto tiempo habían sido enviados los Profetas y los habían invitado al banquete de Cristo! Ellos habían sido enviados al pueblo de Israel. Muchas veces habían sido enviados, muchas veces habían invitado a venir a la hora del banquete. Los invitados, empero, acogieron, sí, a los que los invitaban, pero rechazaron el banquete. ¿Qué quiere decir: acogieron a los que los invitaban, pero rechazaron el banquete? quiere decir: leyeron los Profetas, pero mataron a Cristo. Cuando mataron a Cristo, prepararon, aunque sin saberlo, el banquete para nosotros. Cuando entonces el banquete había sido preparado, después de que Cristo fue inmolado, cuando, después de la resurrección del Cristo, fue mostrado a los fieles el banquete del Señor que ellos conocen, que Cristo ha instituido con sus manos y con su palabra, los Apóstoles fueron enviados a los que antes habían sido enviados los Profetas. “Venid al banquete – así había sido prefijado, que fuese inmolado Cristo” – dijeron los Apóstoles: “Venid al banquete (Discurso 112, 1).

...Un pasaje de La Ciudad de Dios hace una bella síntesis de los temas tratados hasta aquí. En ellos se habla de la Eucaristía como banquete y sacrificio: el banquete servido por el mismo Verbo de Dios, en el cual Él se ofrece como víctima:

...La sabiduría se construido una casa y ha erigido siete columnas, ha inmolado las víctimas, ha vertido el vino en la copa y ha servido la mesa. Ha mandado a sus servidores a invitar con un anuncio en voz alta al banquete con las palabras: ¿quién es ignorante? Venga a mí. Y a los desprovistos de entendimiento ha dicho: Venid, comed mis panes y bebed el vino que he servido para vosotros” (Pr 9, 1-5). En el pasaje reconocemos a la Sabiduría de Dios, es decir el Verbo coeterno con el Padre que en el vientre de la Virgen se construyó como casa un cuerpo humano y que a él unió la Iglesia como los miembros a la Cabeza, que sacrificó como víctimas a los mártires, que preparó la mesa con el pan y el vino, en los que se manifiesta también el sacerdocio según el orden de Melquisedec, que ha llamado a los ignorantes y a los desprovistos de entendimiento porque, como dice el Apóstol, ha elegido lo que en el mundo es débil para hacer derribar a los fuertes (1 Cor 1, 27). Pero a los débiles de tal falta Salomón ha dirigido también la frase que sigue: Abandonad la ignorancia para vivir, procuraos la prudencia para tener vida (Pr 9, 6). Participar en su mesa es lo mismo que tener vida. De hecho en otro libro, llamado Eclesiastés, dice: no hay otro bien para el hombre sino lo que comerá y beberá (Qo 8, 15). Con mayor atención en el pasaje se comprende lo que se refiere a la participación en la mesa que el mismo sacerdote Mediador de la Nueva Alianza ofrece según el orden de Melquisedec por su cuerpo y su sangre. Este sacrificio superó a todos los sacrificios de la Antigua Alianza que eran ofrecidos como sombra del futuro. Por esto, también en el Salmo 39 reconocemos la voz del Mediador que habla proféticamente: No te plugo ni el sacrificio y ni la ofrenda, pero me has dado un cuerpo (Sal 39, 7), porque en lugar de todos los sacrificios y ofrendas, se ofrece su cuerpo y se entrega a los participantes (La Ciudad de Dios 17, 20.2)

...En el pasaje anterior se hace referencia a la Iglesia, unida por Cristo a su sacrificio, y a los mártires, ejemplo luminoso de esta unión. La relación Eucaristía-Iglesia es, por lo tanto, el punto que nos dedicamos ahora a explorar.

...La Eucaristía y la Iglesia

...La Eucaristía es el cuerpo de Cristo; también la Iglesia es, siguiendo lo dicho por Pablo, el cuerpo de Cristo (cfr. 1 Cor 12, 27). Entre la Iglesia y la Eucaristía hay una relación de estrecha conjunción. Cuando el fiel recibe el pan eucarístico, recibe el cuerpo del Señor que, en su bondad, ha querido incorporar a sí a todos los hombres. El fiel recibe, de algún modo, también a sí mismo junto con el Señor, y también a todos los hermanos que comparten la misma fe. La Eucaristía es, pues, verdaderamente el sacramento de la unidad de la Iglesia, porque la realiza y la significa: comiendo un único pan, todos los fieles, incorporados a Cristo, único pan, están en comunión con el Señor y entre ellos.

...Es extremamente sugestivo esta aproximación de Agustín al sacramento de la Eucaristía; sugestivo porque dilata la perspectiva de la participación en el banquete eucarístico liberándola de toda tentación individualista: en la santa Comunión Jesús viene por cierto a mi corazón, pero nos viene junto con todos mis hermanos, aquellos hermanos que el Señor ama; nos viene con toda su pasión para la salvación del mundo, que debe transformarse en pasión mía y de toda la Iglesia. Bellísimos son los pasajes, y numerosos, en los que Agustín hace un paralelo entre las especies del trigo y de la uva, que sufren un duro tratamiento para que puedan transformarse en pan y vino, y el catecumenado que vuelve a los hombres “cuerpo de Cristo” en modo en verdad diverso, pero no menos real de cuanto no lo sean el pan y el vino consagrados. Estos temas aparecen a menudo, aquí y allá, en las obras de Agustín. Nos pareció oportuno transcribir aquí un discurso mistagógico completo de Agustín, pronunciado delante de los neófitos en el día de Pascua: es breve pero completo, óptimo para una mejor comprensión de este tema.

...Lo que veis sobre el altar de Dios, lo habéis visto también la noche pasada; pero entonces no habéis oído qué cosa es, qué cosa significa, qué gran realidad esconde el misterio. Lo que veis es el pan y el cáliz: os lo corroboran vuestros mismos ojos. En cambio según la fe que debe formarse en vosotros el pan es el cuerpo de Cristo, el cáliz es la sangre de Cristo. Lo que he dicho en manera muy breve tal vez sea también suficiente para la fe: pero la fe reclama instrucción. Dice en efecto el Profeta: si no creéis, no entenderéis (Is 12, 27 LXX). Podríais, en efecto, decirme a este punto: nos has dicho que creamos, danos las explicaciones para que podamos comprender. En el ánimo de alguien podría, en efecto, formarse un razonamiento parecido a éste: nuestro Señor Jesucristo sabemos de donde ha recibido el cuerpo, de la Virgen Maria. Siendo Niño, fue acunado, se alimentó, creció, llegó y vivió la edad juvenil; sufrió persecuciones de parte de los Judíos, fue clavado a la cruz, fue matado sobre la cruz, fue bajado de la cruz, fue sepultado, al tercer día resucitó, el día que así lo quiso, ascendió al cielo; allá arriba llevó su cuerpo; de arriba vendrá para juzgar a los vivos y los muertos; ahora está allá arriba y está sentado a la diestra del Padre: este pan ¿cómo puede ser su cuerpo? y este cáliz, o mejor, lo que está contenido en el cáliz, ¿cómo puede ser su sangre? Estas cosas, hermanos, se llaman sacramentos en verdad porque en ellos se ve una realidad y se entiende otra. Lo que se ve tiene un aspecto material, lo que se entiende produce un efecto espiritual. Si queréis comprender [el misterio] del cuerpo de Cristo, escucha al Apóstol que les dice a los fieles: vosotros sois el cuerpo de Cristo y miembros suyos (1 Cor 12, 27). Si vosotros, pues, sois el cuerpo y miembros de Cristo, sobre la mesa del Señor está depositado el misterio de vosotros: recibid el misterio de vosotros. A esto que sois respondéis: Amén y respondiendo lo afirmáis. Se te dice en efecto: el cuerpo de Cristo, y tú respondes: Amén. Eres miembro del cuerpo de Cristo, para que sea verdadero tu Amén. ¿Por qué está [el cuerpo de Cristo] en el pan? no queremos aquí llevar nada nuestro; escuchamos siempre al Apóstol el cual, hablando de este sacramento, dice: Aún siendo muchos formamos un sólo pan, un sólo cuerpo (1 Cor 10, 17). Tratad de comprender y exultad. Unidad, verdad, piedad, caridad. Un solo pan: ¿quién es este único pan? Aún siendo muchos, hemos formado un solo cuerpo. Recordad que el pan no se compone de un solo grano de trigo, sino de muchos. Cuando se hacían los exorcismos sobre vosotros erais, por así decir, molidos; Cuando fuisteis bautizados, habéis sido, por así decir, amasados; Cuando recibisteis el fuego del Espíritu Santo habéis sido, por así decir, cocidos. Sed lo que veis y recibid lo que sois. Esto dice el Apóstol con respecto al pan. Y esto es lo que debemos entender del cáliz, también si no ha sido dicho, esto lo da a entender suficientemente. En efecto, así como para que tengamos la forma visible del pan, muchos granos de trigo son amasados hasta a formar una única cosa – como si sucediera lo de la sagrada Escritura cuando dice de los fieles: “Tenían una sola alma y un solo corazón tendidos hacia Dios” (Hch 4, 32) – así es también para el vino. Hermanos, pensad cómo se hace el vino. Muchos frutos son depositados en el lagar, pero el jugo de los frutos se funde en una sola cosa. Cristo el Señor nos ha simbolizado a nosotros de este modo, y ha querido que nosotros nos hiciésemos parte de Él, consagró sobre su mesa el sacramento de la nuestra paz y unidad. Quien recibe el sacramento de la unidad y no conserva el vínculo de la paz recibe, no un sacramento para su salvación, sino una prueba para su condenación. Vueltos hacia el Señor Dios, Padre omnipotente, con corazón puro, rindámosle infinitas y muy sinceras gracias, tanto como lo permita nuestra poquedad. Oremos con corazón sincero a su extraordinaria bondad, para que se digne oír nuestras oraciones según su beneplácito; que aleje al enemigo con su potencia de nuestras acciones y pensamientos; nos acreciente la fe, guíe nuestra mente, nos conceda deseos espirituales y nos conduzca a su beatitud. Por Jesucristo Hijo suyo. Amén (Discurso 272).

...También en el Comentario al evangelio de Juan, Agustín vuelca estas ideas en una página que es ejemplar por su belleza:

...Los fieles demuestran conocer el cuerpo de Cristo, si no impiden ser el cuerpo de Cristo. Se transforman en cuerpo de Cristo si quieren vivir del Espíritu de Cristo. Del Espíritu de Cristo vive solamente el cuerpo de Cristo. ¿Entendéis, hermanos míos, lo que digo? Tú eres un hombre, posees espíritu y posees cuerpo. Llamo espíritu lo que comúnmente se llama alma, por la cual eres hombre: en efecto, eres compuesto de alma y de cuerpo. Y así posees un espíritu invisible y un cuerpo visible. Ahora dime: ¿cuál es el principio vital de tu ser? ¿Es tu espíritu el que vive de tu cuerpo, o es tu cuerpo el que vive de tu espíritu? ¿Qué cosa podrá responder quien vive (y quien no puede responder, dudo que viva), qué cosa deberá responder quien vive? es mi cuerpo el que vive de mi espíritu. Y bien, ¿quieres tú vivir del Espíritu de Cristo? Debes estar en el cuerpo de Cristo. ¿Acaso mi cuerpo vive de tu espíritu? No, mi cuerpo vive de mi espíritu, y tuyo del tuyo. El cuerpo de Cristo no puede vivir sino del Espíritu de Cristo. Es aquello que dice el Apóstol, cuando nos habla de este pan: Puesto que hay un solo pan, nosotros, aún siendo muchos, somos un solo cuerpo (1 Cor 10, 17). ¡Misterio de amor! ¡Símbolo de unidad! ¡Vínculo de caridad! quien quiera vivir, tiene donde vivir, tiene de qué vivir. Si te acercas, cree, entra a formar parte del Cuerpo, y serás vivificado. No desdeñes el pertenecer al conjunto de los miembros, no seas un miembro infecto que deba amputarse, no seas un miembro deforme que deba ser anulado. Sé bello, sé útil, sé sano, permanece unido al cuerpo, vive de Dios para Dios; soporta ahora la fatiga en la tierra para reinar luego en cielo (Comentario al evangelio de Juan 26, 13).

...Cristo ha reunido a su iglesia, y la ha mandado a perpetuar en el mundo a lo largo de la historia su obra de redención. Al comentar la bendición de Isaac a Jacob, Agustín la lee en clave eucarística, considerando la actividad misionera de la iglesia como el empeño de los creyentes por esparcir por el mundo el perfume del trigo y del vino, que es propio del pan, producido por el trigo, y por el vino, es decir, por el Señor Jesús presente en dichos signos sacramentales, ellos son recogidos en unidad:

...Dios te conceda, por el riego del cielo y por la fertilidad del terreno, gran cantidad de trigo y de vino (Gen 27, 28)... que el mundo, como un campo, se llene del perfume del nombre de Cristo. Su bendición proviene por el riego del cielo, es decir, por la lluvia de las palabras de Dios, y por la fertilidad de la tierra, es decir, por la agregación de los pueblos. Helas allí, la gran cantidad de trigo y de vino, es decir, el gran número de fieles que se asocian al pan y al vino en el sacramento de su cuerpo y sangre. Los pueblos lo adoran, los príncipes doblan la rodilla ante Él (La Ciudad de Dios 16, 37).

...Cómo se debe recibir la Eucaristía

...La Eucaristía, lo tenemos suficientemente visto, dice relación a Cristo, que ha ofrecido su vida por nuestra salvación, y a la iglesia, comunidad de los discípulos de Cristo. La encarnación del Hijo de Dios se inserta en la historia del mundo como un evento que cambia profundamente el sentido, haciendo aparecer aquel originario, de la comunión y la armonía entre el Creador y las criaturas, que el pecado había quebrantado. El contacto con la Eucaristía y con la Iglesia, las realidades que hacen presente aquí y ahora para mí los misterios de la salvación, es capaz de trasformar mi vida, de transformarla en una vida salvada. Agustín está seguro de la eficacia de las realidades sacramentales, aunque no deje nunca de subrayar que, para operar eficazmente, el sacramento debe ser recibido con las disposiciones debidas. En este párrafo buscaremos, pues, recoger algunos textos de Agustín relativos a las actitudes con las que se debe tomar parte del banquete eucarístico; a continuación, veremos los efectos de esta participación. Agustín recomienda acercarse a la Eucaristía con el alma purificada de cualquier pecado. La comunión eucarística tiene un doble aspecto: está la especie del pan, caracterizada por la visibilidad, y está la presencia, real pero invisible, del cuerpo de Cristo. Para el obispo de Hipona el riesgo siempre próximo es el de comer el pan eucarístico sin que la interioridad de la hombre entre realmente en comunión con Cristo. Este sería un hecho absolutamente deletéreo: para quien no está bien dispuesto, para quien la recibe indignamente, en efecto, la comunión con el cuerpo de Cristo equivale a comerse su propia condenación. La participación en la Eucaristía reclama, en suma, el firme propósito de cambiar de vida, de conformarse a Dios, de convertirse.

...También nosotros hoy recibimos un alimento visible: pero otro es el sacramento, otra es la virtud del sacramento. ¡Cuántos que se acercan al altar y mueren, y, lo que es peor, mueren porque reciben el sacramento! Es de estos que habla el Apóstol cuando dice: “Comen y beben su condena“(1 Cor 11, 29). No se puede decir que fuese veneno el bocado que Judas recibió del Señor. Y apenas lo hubo recibido, el enemigo entró en él; no porque hubiese recibido una cosa mala, sino porque, malvado como era, recibió indignamente una cosa buena. Procurad, pues, oh hermanos, de comer el pan celestial espiritualmente, de llevar al altar la inocencia. Los pecados, si son cotidianos, al menos que no sean mortales. Antes de acercaros al altar, atended a aquello que decís: Remítenos a nosotros nuestras deudas, como nosotros las remitimos a nuestros deudores (Mt 6, 12). Perdona y te será perdonado: acércate con confianza, es pan, no es veneno. Pero perdona sinceramente: porque si no perdonas sinceramente, mientes, y mientes a aquél a quien no se puede engañar. Puedes mentir a Dios, pero no puedes engañarlo. Él sabe cómo están las cosas. Él te ve por dentro, examina dentro de ti, te mira y te juzga, te condena o te absuelve. Los padres de aquellos judíos eran padres malvados de hijos malvados, padres infieles de hijos infieles, murmuradores y padres de murmuradores. En efecto, se ha dicho de aquel pueblo que en ninguna cosa había ofendido tanto al Señor, como cuando murmuraron contra Él. Por esto, queriendo Jesús hacer resaltar que ellos eran dignos hijos de tales padres, les dice: ¿Qué murmuráis entre vosotros (Jn 6, 43), murmuradores, hijos de murmuradores? vuestros padres comieron maná y murieron; no porque el maná fuese malo, sino porque lo comieron con ánimo malvado (Comentario al evangelio de Juan 26, 11).

...Trasladamos otro texto, tomado del Comentario al capítulo 6 del evangelio de Juan, en el que Agustín expresa en términos positivos el mismo concepto: se nutren verdaderamente del cuerpo y de la sangre del Señor sólo aquellos que “permanecen en Él”, que conforman su vida a Cristo. Haciendo memoria de lo dicho con respecto a la relación entre la Eucaristía y la Iglesia, se concluye que participa verdaderamente y vitalmente del cuerpo de Cristo sólo el que es verdaderamente y vitalmente “cuerpo de Cristo”.

...Esto es cuanto el Señor nos ha dicho de su cuerpo y de su sangre. Nos ha prometido la vida eterna a través de la participación en este don. Por lo cual, ha querido hacernos entender que en verdad comen su carne y beben su sangre los que permanecen en Él y en los cuales Él permanece. Esto no lo entendieron los que no creyeron en Él y que, entendiendo en sentido carnal las cosas espirituales, se escandalizaron. Y mientras estos se escandalizaban y se perdían, el Señor animó a los discípulos que se habían quedado con él, a los que, como para probarlos, preguntó: ¿Queréis iros también vosotros? (Jn 6, 68). Él hizo esta pregunta para que nosotros pudiésemos conocer, a través de la respuesta, su fidelidad. Él, en efecto, sabía muy bien que habrían de quedarse. Que todo esto, queridísimos, nos sierva de lección, para que no vayamos a comer la carne y a beber la sangre de Cristo sólo sacramentalmente, como hacen también tantos malos cristianos; sino para que lo comamos y lo bebamos de modo que alcancemos a participar de su Espíritu y a permanecer en el cuerpo sin escandalizarnos si muchos de los que con nosotros comen y beben la carne y la sangre, mas sólo exteriormente, serán al final condenados a los tormentos eternos. Al presente, el cuerpo de Cristo no ha sido todavía purificado, como el grano sobre la era; pero el Señor sabe quiénes son los suyos (cf. 2 Tim 2, 19). Cuando sacudes el cereal, tú sabes que la masa de los granos esta escondida y que la sacudida no destruye lo que el ventilado debe purificar; así estamos seguros, oh hermanos, que cuantos estamos en el cuerpo del Señor, y permanecemos en Él de modo tal que también Él permanezca en nosotros, deberemos, en este mundo y hasta el final, vivir en medio de los inicuos. Y no hablo de los inicuos que blasfeman a Cristo; porque ya no son muchos los que blasfeman contra Él con la lengua, pero son muchos los que lo blasfeman con la vida. Es necesario que vivamos en medio de ellos hasta el final (Comentario al evangelio de Juan 27, 11).

...Un caso particular, pero extremadamente elocuente de esta necesidad de hacer propios los sentimientos de Cristo, es la generosidad hacia los pobres: ¿cómo puede negar el pan al pobre quien tiene continuamente necesidad del pan que Cristo provee con tanta generosidad?

...Deseo recomendaros, hermanos queridos, de dar a los pobres el pan terreno, y de llamar a la puerta del celestial. El Señor es nuestro pan: Yo son el pan de vida (Jn 3, 35). Él no podrá daros su pan si vosotros no dais ayuda a quien está en necesidad. Tenéis delante a alguien que está en necesidad, mientras a vuestra vez estáis en necesidad delante de Otro; son diversas estas dos relaciones de necesidad, la primera hacia vosotros, alguien tiene necesidad frente a uno, el que a su vez está en necesidad frente a Otro que no tiene necesidad de nada. Haced por vuestra parte lo que queréis que se os haga a vosotros (Discurso 389, 6)

...El efecto de la comunión eucarística

...Los efectos de la comunión eucarística han sido ya en parte mostrados en los párrafos citados hasta aquí. En este punto nos apremia el ponerlos en evidencia de un modo, en lo posible, más orgánico. La Eucaristía es el sacramento del cuerpo de Cristo. Cuando ella es recibida por el fiel, es asimilada por éste último. De un modo recíproco, también el fiel es asimilado a Cristo. La Eucaristía hace que el fiel viva la vida misma de Cristo en cuanto forma con Él un solo cuerpo. Agustín explica esta concorporación, en un discurso dirigido a los neófitos, citando Efesios 5, 31-32, un extracto que tiene por argumento la realidad sacramental del matrimonio: esto parece sugerir que entre los dos sacramentos, Eucaristía y matrimonio, se puede instaurar una cierta analogía. Las nupcias expresan la mutua entrega, la donación recíproca y e amor fiel entre Cristo y la Iglesia: estas mismas realidades se celebran y se realizan en el acto de la comunión eucarística. Por otra parte, como ya se ha visto, a través de la Eucaristía que los fieles en virtud de la participación en la única vida de Cristo, se hacen verdaderamente “uno” entre ellos; La Eucaristía realiza, por lo tanto, aquella unidad de la iglesia que Ella misma significa:

...Renacidos ya por la agua y por el Espíritu, vosotros veis bajo una nueva luz y recibís con nueva piedad este alimento y esta bebida que están sobre la mesa del Señor. El deseo de este discurso y la premura con la que os hemos dado a luz para que en vosotros sea formado Cristo, nos urge a poner en evidencia, en esta vuestra infancia, el significado de este sacramento tan grande y divino, de esta medicina tan espléndida y noble, de este sacrificio tan sublime y accesible… Tomad, pues, y comed el cuerpo de Cristo, ahora que también vosotros os habéis transformado en miembros de Cristo, en el cuerpo de Cristo; tomad y abrevaos con la sangre de Cristo. Para no distinguiros, comed a aquel que os une; para no consideraros en poco, bebed vuestro precio. Siendo así, cuando coméis y bebéis, se transforma en vosotros, así también vosotros os trasformáis en el cuerpo de Cristo, si vivís obedientes y devotos…Porque si vosotros recibís dignamente esta cosa que pertenece a aquella nueva alianza mediante la cual esperáis la eterna herencia, observando el mandamiento nuevo de amaros unos a otros, tendréis en vosotros la vida. Os alimentáis, en efecto, de aquella carne de la cual la Vida misma declara: “el pan que Yo os daré es mi carne para la vida del mundo” (Jn 6, 51), y también: “si alguien no come mi carne y no bebe mi sangre, no tendrá la vida en si mismo” (Jn 6, 53). Si tenéis vida en Él, seréis con Él en una sola carne. No es en efecto que este sacramento dé el cuerpo de Cristo para luego dejaros separados. Y el Apóstol recuerda que esto ya había sido predicho en la santa Escritura: los dos formarán una sola carne. Esto misterio es grande, y se repite, lo digo en referencia a Cristo y a la iglesia (Ef 5, 31-32). Y en un otro pasaje, respecto de esta misma Eucaristía, dice: “Uno sólo es el pan, y nosotros, aún siendo muchos, somos un sólo cuerpo (1 Cor 10, 17). Vosotros comenzáis a recibir a aquel que ya habéis comenzado a ser, para que no lo recibías indignamente, comiendo y bebiendo vuestra condena (Discurso 228/B).

...La asimilación con Cristo tiene su cumbre en la adquisición de la capacidad de amare con una radicalidad, no ciertamente idéntica, pero al menos en un modo proporcional a aquella con la que Cristo Jesús nos ha amado. Para Agustín un amor símil se encuentra en los mártires, que han dado la vida por Cristo. La Eucaristía, recibida y reconocida como don del amor de Cristo, da la capacidad de donar la propia vida:

...El Señor, hermanos queridísimos, ha definido el ápice del amor, con el cual debemos amarnos a su vez, afirmando: “Nadie puede tener un amor más grande que el que da la vida por sus amigos” (Jn 15, 13). A lo que había dicho antes: “este es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros, como yo os he amado” (Jn 15, 12), añade lo que habéis escuchado recién: Nadie puede tener amor más grande que dar la vida por sus amigos. Obtén lo que este mismo evangelista expone en su carta: Del mismo modo que Cristo dio su vida por nosotros, así también nosotros debemos dar la vida por los hermanos (1 Jn 3, 16), precisamente amándonos unos a otros como nos amó Cristo que dio su vida por nosotros. Es exactamente lo que se lee en los Proverbios de Salomón: “si te sientas a comer con un potentado, mira y lleva la cuenta de lo que te es puesto delante, y, mientras extiendas la mano, piensa que también tú deberás preparar algo semejante” (Prv 23, 1-2). ¿Cuál es la mesa del potentado, si no aquella en la que se recibe el cuerpo y la sangre de aquel que ha dado su vida por nosotros? ¿Qué significa sentarse a esta mesa, si no os acercáis con humildad? ¿Y qué significa guardar y llevar la cuenta de lo que te es puesto delante, sino tomar conciencia del don que se recibe? ¿Y qué quiere decir extender la mano pensando que también deberás preparar algo semejante?, sino lo que he dicho antes y es: ¿cómo Cristo dio su vida por nosotros, así también nosotros debemos estar listos para dar nuestra vida por los hermanos? Es aquello que dice también el Apóstol Pedro: Cristo sufrió por nosotros, dejándonos el ejemplo, para que sigamos sus huellas (1 Ped 2, 21). Esto es lo que significa preparar otro tanto. Es esto lo que han hecho los mártires con amor ardiente; y si nosotros no queremos celebrar en vano su memoria, y no queremos acercarnos en vano a la mesa del Señor, en la que también ellos se han saciado, es necesario que también nosotros, como ellos, nos preparemos a devolver el don recibido… Diciendo así no pensamos en poder ser iguales a Cristo el Señor, en caso de que lleguemos a derramar la sangre por él con el martirio. Él tenía el poder de dar su vida y de recobrarla de nuevo (cfr. Jn 10, 18); nosotros, en cambio, no podemos vivir cuanto queremos, y morimos también aunque no queramos; Él, muriendo, ha matado de un golpe en sí mismo la muerte, nosotros somos liberados de la muerte mediante su muerte. Su carne no ha conocido la corrupción (cfr. Hch 2, 31), mientras la nuestra se revestirá de incorruptibilidad por medio de Él al fin del mundo, sólo después de haber conocido la corrupción; él no ha tenido necesidad de nosotros para salvarnos, mientras que nosotros sin Él no podemos hacer nada. Él se nos ha ofrecido como vid, a nosotros que somos los sarmientos, a nosotros que sin Él no tenemos vida. En fin, también si los hermanos llegan a morir por los hermanos, aún así, no puede ser derramada la sangre de ningún mártir por la remisión de los pecados de los hermanos, cosa que en cambio Él hizo por nosotros; ofreciéndonos con esto no un ejemplo para imitar, sino un don del cual debemos estar agradecidos. En toda ocasión en que los mártires derraman su sangre por los hermanos, devuelven el don recibido por ellos en la mesa del Señor… Amémonos, pues, unos a otros, como Cristo nos ha amado, y se ha ofrecido Él mismo por nosotros (cfr. Gal 2, 20). Sí, porque nadie puede tener un amor más grande que el dar la vida por sus amigos. Imitémoslo con devota obediencia, sin tener la presunción irreverente de compararnos con Él (Comentario al evangelio de Juan 84).

...La Eucaristía, alimento necesario para la vida del cristiano

...El cristiano no puede tener en poco de la Eucaristía. Como la vida natural no puede subsistir si le falta el alimento, así también la vida del alma. El pan del alma es Dios mismo, Dios que se hace pan por amor, Él que, bastándose a sí mismo, por puro amor se ha donado y se dona continuamente a nosotros:

...El Señor me mueve… a hablaros del pan celestial que debemos pedir. Es verdad que tenemos necesidad de nuestro pan terreno porque pertenecemos a la tierra con el nuestro cuerpo, pero si el cuerpo debe recibir su pan, también el alma no debe quedar privada de su pan propio. También nuestra alma en esta vida se encuentra en estado de necesidad: tiene necesidad del pan que es su alimento. Todos tienen necesidad de pan. Dios solo, porque Él es el pan, no tiene necesidad de pan: es Él el pan de nuestra alma. Él que no tiene necesidad del pan de otro, sino que se basta a sí mismo, nos nutre también nosotros. Es claro, pues, cuál es el pan celestial, alimento de nuestra alma (Discurso 389, 1).

...Tan necesario es este pan que Agustín nos exhorta a no privar nunca al alma, sino más bien a concedérsela como se hace con una limosna. Hela, pues aquí la invitación a alimentarse a menudo de la Eucaristía:

...Haz limosna a tu alma con el practicar la justicia y la caridad. ¿Qué significa: “practicando la justicia”? Reflexiona bien y lo encontrarás; despréciate a ti mismo, condénate a ti mismo. ¿Y qué cosa es la caridad? Ama al Señor Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente; ama a tu prójimo como a ti mismo (Mt 22, 37. 39), y así habrás hecho primero la limosna a tu alma en tu conciencia… es tu alma la que debe nutrirse, para no morir de hambre. Dale el pan. “¿Qué pan?” se me pregunta. El Señor mismo habla contigo. Si tú lo escucharas y comprendieses y creyeses en el Señor, Él te diría: “Yo soy el pan vivo bajado del cielo” (Jn 6, 41). ¿No le darías tal vez primero este pan a tu alma, y le darías limosna? si, pues, tuvieras fe, actuarías de modo que alimentarías primero tu alma (Discurso 106, 4)

...La vida cristiana es a menudo comparada por Agustín con el viaje del Éxodo: como el pueblo de Israel, pasando por las aguas del mar Rojo, ha peregrinado a lo largo del deserto antes de alcanzar la tierra prometida, así también el cristiano, pasado por las aguas de la fuente bautismal, debe recorrer el trecho de la existencia, más o menos largo, antes de alcanzar el lugar del reposo, al final de la vida terrena. Israel en su camino ha experimentado la providencia de Dios que salió al encuentro de su debilidad proveyéndolo del maná y del agua sacada de la roca: también al cristiano Dios provee un alimento y una bebida espiritual que lo fortalecen contra toda prueba y tentación:

...Después del bautismo nos ocupa el camino a través del desierto, el vivir en la esperanza, hasta que no alcancemos la tierra prometida, la tierra de los vivientes, la Jerusalén celestial donde Dios es nuestra herencia: hasta que no los alcancemos, esta vida nuestra es toda desierto, toda tentación. Pero en aquel que ha vencido el tiempo, el pueblo de Dios vence todo: como en el bautismo son destruidos los pecados del pasado – enemigos que nos acechaban los talones –, así después del bautismo, en el camino de esta vida vencemos todos los obstáculos que nos se atraviesan, nutriéndonos del alimento espiritual y de la bebida espiritual (Discurso 363, 3).

...Alimento que alimenta en el camino, es cierto: pero la Eucaristía es también el sustento que Cristo, como administrador, otorga a cuantos trabajan en su viña para que no sean sobrepasados por la fatiga y por la debilidad. El extracto que leeremos en breve desarrolla esta bella imagen: Cristo sale al encuentro de sus obreros alcanzándoles el alimento, que aquí es entendido, para mejor comprender, en tres acepciones: es el alimento ordinario, el que sustenta nuestra vida; pero es también la palabra de Dios, alimento que nutre la inteligencia hambrienta; por último, es la Eucaristía, es decir, Cristo pan.

...Los obreros de la viña son aquellos que, en la Iglesia, ejercen el ministerio pastoral (¿y cómo no recordar las palabras de Benedicto XVI que, presentándose al mundo el día de su elección, se definió a sí mismo “humilde obrero de la viña del Señor”?); ellos no son patrones de los bienes que administran, sino sólo dispensadores en nombre de Cristo y en beneficio del pueblo de Dios, un pueblo de cual los mismos “viñadores” son parte, junto con todos los otros, con los que comparten el mismo alimento. En este extracto la reflexión de Agustín se inspira en el recuerdo de dos parábolas evangélicas, la de los obreros de la última hora (Mt 20, 1-16) y la del buen administrador (Mt 24, 45-51).

...Por ahora trabajamos en la viña, aguardamos el fin de la jornada. Aquél que nos ha tomado a jornal para trabajar, no nos descuida y no nos deja que nos mengüemos. El patrón que deberá dar a su obrero la paga al fin del día, lo alimenta mientras él trabaja; así también el Señor, mientras nos fatigamos en este mundo, nos alimenta, no sólo con el alimento para el vientre, sino también con el de la mente. Si no nos alimentara, yo no estaría aquí hablando; nos alimenta con la palabra, y es lo que estamos haciendo nosotros que predicamos sobre Él, no para vuestros vientres, sino para vuestras mentes. Y vosotros recibís con avidez y, mientras os alimentáis, alabáis; ¿por qué razón aclamabais, si en vuestras mentes no hubiese llegado ningún bocado? Y nosotros ¿qué cosa somos? Sus ministros, sus servidores; porque no es nuestro, pero sacamos por su disposición cuanto os distribuimos a vosotros. Y también nosotros vivimos de ella, porque somos siervos como vosotros. ¿Y qué cosa os suministramos? ¿Su pan o a Él mismo, pan? Cualquiera que tome un obrero en su viña le podrá dar su pan, no a sí mismo. A sus obreros Cristo se dona a sí mismo: Él mismo se sirve en el pan, Él mismo se reserva como recompensa. Y no hay motivo de decir: si lo comemos ahora, al final ¿qué nos quedará? Nosotros comemos, pero Él no se acaba; estando hambrientos, nos restaura, pero él no se agota. Alimenta al que ahora está fatigado, pero permanece intacto como recompensa. ¿Y qué cosa podremos recibir, que valga más que Él mismo? Si tuviese algo que valiera más, lo hubiese dado. Pero nada hay que valga más que Dios, y Cristo es Dios. Estate atento: en el principio era el Verbo, y el Verbo era junto a Dios, y el Verbo era Dios. Él era en el principio junto a Dios (Jn 1, 1-2). ¿Esto quién puede entenderlo? ¿Quién puede definirlo? ¿Quién puede intuirlo? ¿Quién puede contemplarlo? ¿Quién puede pensarlo adecuadamente? Nadie. Y el Verbo se hizo carne y habitó en medio de nosotros (Jn 1, 17). A esto te llama, para que trabajes de [buen] obrero. El Verbo se hizo carne. Es Él mismo el que te llama. El Verbo será tu alabanza, el Señor, tu recompensa (Discurso 229/E, 4)

...Un pan que se debe pedir

...Agustín se ha dedicado muchas veces, a lo largo de su vasta actividad homilética, a la explicación de la oración dominical: se pueden enumerar, al menos, cinco. En esta cita nos interesa particularmente la petición relativa al “pan cotidiano”. En este pan, Agustín repasa todo lo que para el hombre es necesario para vivir: alimento, vestido, todo. Nuestra existencia natural depende de Dios, y de su providencia. Pero más necesaria que la vida natural es la vida que nos viene por la comunión con el Señor: también esa vida se sostiene con el pan eucarístico, también este don de Dios debe recibirse dignamente. No ser privados del pan eucarístico significa, en la lectura de Agustín, ser admitidos a recibirlo en plena comunión con el altar, con toda santidad y bondad. Pan cotidiano, pues, es también la Palabra de Dios que, leída en la Iglesia y con la Iglesia, se hace “alimento” para la mente de los fieles:

...Sigue la petición: Danos nuestro pan cotidiano (Mt 6, 11). Esta pregunta se puede entender en un solo sentido, que nosotros elevemos esta oración por el sostén cotidiano, para que tengamos en abundancia y, si no abunda, al menos no nos llegue a faltar. Dice, después, cotidiano por todo el tiempo que se dice hoy. Vivimos cada día, nos levantamos cada día, cada día nos fatigamos, cada día tenemos hambre. Que nos dé el pan para cada día. ¿Por qué no dice: [Danos] “también todo lo que sirve para cubrirnos “? Nuestro sostén consiste en el alimento y en las bebidas, lo que nos sirve para cubrirnos consiste en los vestidos y en un techo. No se debe desear de más, desde el momento en que el Apóstol dice: Nada nos habremos de llevar de este mundo ni podremos llevar nada; Por eso, cuando tenemos para comer y para vestirnos, contentémonos (1 Tim 6, 7- 8). Haz desaparecer la avaricia y rica será la naturaleza. Es por esto la oración que hacemos diciendo: Danos hoy nuestro pan cotidiano se refiere al sostén cotidiano – ya que así puede decirse justamente –, no debemos sorprendernos si con el término “pan“, se entienden todas las otras cosas necesarias. Del mismo modo cuando José invitó a sus propios hermanos: Estos hombres – dice – comerán conmigo el pan (Gen 43, 16). ¿Por qué habrían comido sólo pan? Mas con el término “pan“, se entendían todos los demás alimentos. Así cuando pedimos en la oración el pan cotidiano, pedimos todo lo que es necesario para nuestro cuerpo sobre la tierra. Pero ¿qué cosa dice Jesús nuestro Señor? Buscad primero el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas se os darán por añadidura (Mt 6, 33). Cuando decimos: Danos hoy nuestro pan cotidiano, podemos entenderlo muy bien también de la Eucaristía, el alimento cotidiano. Los fieles, en efecto, saben qué cosa reciben, y está bien para ellos el recibir el pan cotidiano necesario para esta vida. Oran por ellos mismos para volverse buenos y para perseverar en la bondad, en la fe y en la rectitud de la vida. Esto desean, esto piden en la oración, ya que, si no perseveran en la vida buena, serán separados de aquel pan. ¿Qué significa, pues: Danos nuestro pan cotidiano? “Buscamos vivir de tal modo que no seamos separados de tu altar”. También la palabra de Dios que se os explica cada día, y en un cierto modo se os da desmenuzada, es un pan cotidiano. Y como de aquel otro pan tiene hambre el vientre, así de este tiene hambre el espíritu. También esto, pues, pedimos con simplicidad; y todo lo que es necesario para el alma y el cuerpo en esta vida está incluido en el pan cotidiano (Discurso 58, 4.5)

...La idea que el pedido del “pan (eucarístico) cotidiano” esté conectada a una súplica para obtener la perseverancia en el bien, es decir en la unión vital con Cristo, deriva en Agustín de la lectura del De dominica oratione de san Cipriano, como se ve en este extracto en el cual el Hiponense cita textualmente al Cartaginés:

...El cuarto pedido es: Danos hoy nuestro pan cotidiano. El beato Cipriano demuestra cómo también en esta frase se debe notar un pedido de perseverancia. Dice exactamente entre otras: “Pedimos que nos sea dado cada día este pan para que, nosotros que estamos en Cristo, y cada día recibimos la Eucaristía como alimento de salvación, no seamos separados del cuerpo de Cristo, como sucedería si un pecado más bien grave que nos sobrepasara, nos prohibiese el pan celestial, restringiéndonos a la abstención, y excluyéndonos de participar”. Estas palabras del santo hombre de Dios indican plenamente que los santos piden al Señor la perseverancia, porque dicen: Danos hoy nuestro pan cotidiano, con esta intención: que no sean separados del cuerpo de Cristo, sino permanezcan en dicha santidad y gracias a ella no cometan alguna culpa que merezca su separación (El don de la perseverancia 4, 7)

...La adoración de la Eucaristía

...La antigüedad cristiana no estaba familiarizada con la praxis de la adoración eucarística como nosotros la entendemos, y por lo tanto no se pueden encontrar ni en Agustín, ni en otros autores patrísticos, extractos referidos a ella. Aún así la Eucaristía, en cuanto sacramento del cuerpo y de la sangre de Cristo, era considerada digna de adoración, y de hecho era adorada. Agustín nos habla de esta adoración en el comentario al Salmo 98 (TM 99). La Eucaristía, ya como cuerpo nacido de María, merece toda nuestra adoración, no en cuanto cuerpo (o pan), sino porque verdadero cuerpo de Cristo Señor, “sacramento” de su presencia de salvación y de amor en el mundo:

...Y adorad el escabel de sus pies, porque es santo (Sal 99, 3). ¿Qué debemos adorar? El escabel de sus pies. Escabel significa peldaño. Lo que los griegos llaman así, ciertos latinos lo han dejado como scabellum (= escabel), mientras otros con suppedaneum (= peldaño). Pero notad bien, hermanos, qué se nos ordena adorar. En otro pasaje de la Escritura se dice: Mi trono es el cielo; la tierra es el escabel de mis pies (Is 66, 1). Habiéndonos, pues, dicho en este pasaje que la tierra es el escabel de los pies de Dios, ¿se nos ordena, acaso, adorar la tierra? ¿pero cómo adoraremos la tierra, si la Escritura nos dice abiertamente: Adorarás al Señor tu Dios (Dt 6, 13)? Y también, se me manda adorar el escabel de sus pies y, precisándome cual sea el escabel de sus pies, se me dice: La tierra es el escabel de mis pies. Me encuentro en la incertidumbre. Temo adorar la tierra, porque podría castigarme aquel que ha creado el cielo y la tierra; pero temo también no adorar el escabel de los pies de mi Señor, ya que en el salmo se me prescribe adorar el escabel de sus pies; y, si voy a investigar qué debe entenderse por escabel de sus pies, la Escritura me dice: Escabel de mis pies es la tierra. En mi incertidumbre me vuelvo a Cristo, ya que es de Él de quien voy en busca. En Él encuentro cómo se puede adorar la tierra, escabel de los pies de Dios, sin caer en la impiedad. Él, en efecto, por la tierra asumió la tierra, ya que nuestra carne proviene de la tierra y Él tomó la carne por la carne de Maria. Revestido de esta carne marcó sus pasos aquí abajo, y la misma carne nos dejó para que la comiésemos para conseguir la salud. Ahora bien, nadie come dicha carne sin primero haberla adorado. Hela aquí, pues, hallada la manera de adorar el escabel de los pies del Señor, y hallada de tal modo que no solamente no se peca adorándolo, sino que se peca no adorándolo. ¿pero será tal vez la carne a darnos la vida? Decía el Señor, mientras inculcaba los efectos de dicha tierra: El Espíritu es el que vivifica, la carne no ayuda para nada (Jn 6, 53). Cuando, pues, te inclinas o te postras delante de la tierra, no la consideres [simple] tierra; considera más bien al Santo de cuyos pies es escabel la tierra que adoras. Es en vista de Él, en efecto, que tú la adoras. Por esto recoge el salmo: Adorad el escabel de sus pies, ya que es santo. ¿quién es santo? Aquel en honor del cual tú adoras el escabel de pies. Sucede que tú, mientras lo adoras, no te quedas con el pensamiento al nivel de la carne. Te arriesgarías a no ser vivificado por el Espíritu, ya que el Espíritu es aquel que vivifica, mientras la carne no ayuda para nada. Cuando el Señor inculcaba esta verdad, hacía poco había tenido un discurso sobre su propia carne, y había dicho: quien no coma mi carne no tendrá en sí la vida eterna (Jn 6, 54). Algunos discípulos suyos, cerca de unos setenta, quedaron escandalizados y dijeron: es duro este lenguaje; ¿quien puede entender algo? (Jn 6, 59) y se alejaron de Él y no quisieron seguirlo más. Les parecieron duras las palabras: quien no coma mi carne, no tendrá la vida eterna, ya que lo habían entendido torpemente. Razonando en modo carnal, habían pensado que el Señor habría de destrozar su cuerpo en pedacitos dándoselos a comer. Por eso dijeron: este lenguaje es duro. Ellos eran duros, no el discurso. Si, en efecto, no hubiesen sido duros, sino flexibles, se habrían dicho: no sin un porqué nos dice estas cosas; es signo que debajo de esto está escondido algún misterio. Si hubiesen sido dóciles, no tercos, y se hubiesen quedado con él, habrían aprendido del Maestro lo que aprendieron los otros, que también después de su partida no lo abandonaron. Permanecieron, en efecto, con Él doce discípulos y, viendo a los otros abandonar al Maestro, con dolor – por así decir – de su muerte, les vino a la mente que cuantos lo habían abandonado, lo habían hecho porque estaban escandalizados por sus palabras. Entonces Jesús los instruyó diciendo: El Espíritu es aquel que vivifica; la carne no ayuda para nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. ¡Entended espiritualmente lo que Yo os he dicho! no comeréis este cuerpo que veis, ni beberéis la sangre que verterán los que crucificarán. He querido proponer a vuestra consideración un sacramento que, si vosotros lo entendéis espiritualmente, os será fuente de vida. Será necesario, es verdad, que él sea celebrado visiblemente, no obstante, esto sucederá siempre que se lo entienda espiritualmente. Exaltad al Señor Dios nuestro, y adorad el escabel de sus pies, ya que es santo (Exposición sobre el salmo 98, 9).

...Conclusión

...Para concluir este recorrido que nos ha hecho conocer algo de la rica reflexión de Agustín sobre el misterio de la Eucaristía, deseo ofrecer a la benigna paciencia del lector, un texto que, tal vez más que cualquier otro, nos dice con qué ánimo y con qué disposiciones el obispo de Hipona se acercaba al sacramento del altar. Es un texto bello y conmovedor, traspasado de compunción, de confianza y de gratitud, rociado de delicada poesía:

...Aterrado por mis pecados, y por la mole de mi miseria, había desahogado en mi corazón, y meditado, una fuga a la soledad. Tú me lo impediste, serenándome con estas palabras: Cristo murió por todos para que los vivientes no vivan más por sí mismos, sino por quién murió por ellos (2 Cor 5, 15). He aquí, Señor, que arrojo hacia ti mi pena, para vivir; contemplaré las maravillas de tu ley (Sal 118, 18). Tú conoces mi inexperiencia y mi enfermedad: instrúyeme y cobíjame. Tu Unigénito, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia (Col 2, 3), me rescató con su sangre. Los orgullosos no me calumnian, si pienso en mi rescate, lo como, lo bebo y lo distribuyo; aunque soy pobre, deseo saciarme de Él junto a cuantos se nutren y sacian. Alaban al Señor los que lo buscan (Sal 21, 27) (Confesiones 10, 43, 70).

...Nota bibliográfica

...La traducción de los textos citados en este extracto ha sido tomada, con algunos leves retoques, del sitio de Internet www.augustinus.it, un sitio que ha hecho accesible al gran público de los internautas, todas las obras del obispo de Hipona en el texto latino, y en la traducción italiana de la NBA (Nueva biblioteca Agustiniana). En el sitio se encuentra también la versión de algunas obras en otras lenguas modernas. Dos publicaciones recientes ofrecen un panorama antológico de los textos agustinianos relativos a la Eucaristía, acompañados de algunas notas introductorias y de noticias bibliográficas. Ellas son: G. de NOLA, La dottrina eucarística de Sant’Agustino, Ciudad del Vaticano, Libreria Editrice Vaticana 1997; S. AGUSTÍN, L'Eucaristia, corpo della Chiesa (ed. V. GROSSI), Roma, Cittá Nova, 2003 (II ed.). Con ellas estamos en deuda, y a ellas os referimos para eventuales profundizaciones bibliográficas.



...Publicado en Alpha Omega, vol. XI, nº 1, 2008. Traducción del italiano de hieromonje Diego [Flamini].